Multiplanetario
Autor: LoneSlone
Mi nombre es LoneSlone. Un cuento quiero narrar a vuestras mercedes, que contóme un amigo del futuro; entrañable simpatizante del siglo XX donde vivo, que él, insigne navegante intertemporal, visitó, concediéndome el honor de su amistad y mostrándome cómo en ese remoto futuro que él configuraba con su aura y buen hacer, pocas cosas habían mudado de la naturaleza humana, mientras que maravillosos avances del ingenio humano y misterios insondables del cosmos érenseme revelados. Ese amigo, y gran gurú del futuro, era o será Tristão de Magalhães.
Tristão de Magalhães
Varón potentado y rico, donde los haya. Enorme fortuna poseía por haberla heredado de una acumulación originaria de Bitcoin. Pues un preclaro ascendiente, su duodécimo tatarabuelo, tuvo la visión de minar (y conservar, y no cambiar por pizzas como el famoso Laszlo) la cantidad de quinientas mil de estas monedas en el año de gracia de dos mil diez. Si bien en aquellos remotísimos tiempos apenas valían 3 milésimas de céntimo, hogaño un solo bitcoin se vendía por la nada despreciable suma de doscientas cincuenta mil onzas de oro.
Tristão de Magalhães con su hermosa mujer Alexandrina de Bragança (quien parecía la reencarnación de una antigua actriz del siglo XX de nombre S. Vonne Stone) pertenecían ambos a la nobleza portuguesa, ella condesa e ilustre fidalgo él.
Habitaban una bellísima construcción del barroco portugües, un diminuto castillo que parecía sacado de una película de Disney. Tristão, lo había comprado sobre todo por romanticismo, sus balcones tenían vistas al Tajo, punto de partida de épicos viajes como el de Vasco da Gama, Fernando de Magallanes, primero en circunnavegar el planeta, u otros ilustres navegantes portugueses.
Alexandrina y su hijo João no estaban muy conformes con su idílica morada, apartada de los grandes centros urbanos, donde la fama, el placer y las tiendas dictan el ritmo. Sentíase Alexandrina cual reina prisionera en su propia fortaleza.
Tristão de Magalhães invertía en su obsesión, que era convertirse él mismo en osado navegante interestelar, y empleó enorme parte de su patrimonio en fundar y financiar «La Mayor Misión de Colonización Multiplanetaria de la Humanidad», la «Dandelion Mission S.C.». Bautizada así por una analogía poética que usara Sagan para figurar la exploración espacial humana como semilla que el viento lleva, capaz de esparcir la vida y el saber por el cosmos.
Tristão, varón de gran valía y diestro en el trato con las gentes, logró el consenso y la alianza de insignes potencias, tanto nacionales como económicas.
Los gobiernos de la Unión Europea, China, Rusia y Norteamérica hallábanse unidos en tal objetivo, no por amistad, sino por economía de recursos, ya que ninguno de ellos en solitario podía sufragar tamaña encomienda.
Bien alcanzaba a saber el hidalgo Tristão que, cuantiosos como eran los haberes que aquellas potencias habían aportado, sumados a su propia dádiva, no bastaban empero para que el Consejo de la «Dandelion Mission S.C.» pudiese diseñar misiones de tan largo alcance. Así las cosas, el ingenio del noble señor ideó una estrategia propia del siglo veinte: convocar a las gentes de todo el orbe a un Certamen Universal de Invenciones y Saberes, con el fin de perfilar las trazas mayores y los principales conceptos de la que habría de ser la Mayor Empresa de Población Multiplanetaria de la Humanidad. Serviría esta maniobra tanto de hábil publicidad, cuanto para lograr su ansiada panacea de obrar mayores portentos con menos caudales.
El Concurso
Muchos son los llamados, pocos los elegidos.
Aunque verdaderamente muchos eran los convocados, pero ser elegido era un empeño bastante esotérico ya que muchos científicos hasta ahora no habían dado con las claves de un sistema viable. Faltaban pues piezas esenciales de ese rompecabezas.
Si tuvieres la fortuna de ser uno de los premiados tus vicisitudes económicas habrían acabado, recibirías 1 acción, un puesto en el Consejo de la Misión y un depósito en tu wallet frío de 1 Bitcoin. Con 1 BTC, al precio de 2450, podías comprarte tres penthouses en NY City.
Las condiciones de participación habían sido propuestas por una IA independiente y apolítica, si es que tal cosa existe. La IA, antes propiedad privada de Tristão, ahora cedida a la Misión, residía en el (LUC) Large Universal Center, en la fría Siberia, harto apropiada para un gran centro de procesamiento que genera mucho calor todo el año. Por ello bautizáronla con el nombre de LUC-AI en la lengua inglesa, o LUC-IA en la nuestra.
No hacía falta ostentar título ni experiencia alguna; todos estaban convidados a participar: agencias nacionales, centros de ciencia, empresas privadas, particulares...
Ganaría aquel que más lograse con menos. La seguridad era cosa importante, mas el dinero lo era en mayor grado, que dada la magnitud de la empresa, irrealizable sería si cara resultase.
Habría de haber muchas misiones, tantas cuantas la financiación y el diseño permitiesen.
Por acuerdo del Excelentísimo Señor Alcalde de la Ciudad de Lisboa, en representación del Consejo Unificado de la Tierra, y en virtud de la Declaración de Propósito Interestelar, hácese saber a todos los ciudadanos del planeta, de cualquier nación, credo o condición, que:
SE CONVOCA un CONCURSO MUNDIAL de PROYECTOS
Para diseñar y proponer los planes que harán posible La Primera Misión de Colonización Multiplanetaria de la Humanidad.
Para trazar los caminos que nos llevarán a habitar La Primera Misión de Colonización Multiplanetaria de la Humanidad.
No será menester ser científico, ni ingeniero, ni astronauta. Toda persona, agencia nacional, centro de investigación, empresa privada o grupo de ciudadanos está llamada a tomar parte, porque esta empresa no pertenece a unos pocos, sino a toda la humanidad que aún pisa la Tierra.
Ganará aquel que más hiciere con menos recursos. La seguridad será cosa importante, mas la viabilidad lo será en grado aún mayor, pues dada la magnitud de la empresa, irrealizable resultaría si costosa fuese. Por ello, el jurado premiará la audacia, la eficiencia y la economía de medios.
Las bases del concurso han sido redactadas por una inteligencia artificial independiente y neutral, que reside en el Centro de Cálculo de Siberia. Esta IA, bautizada como LUC-IA, ha sido adiestrada por los mejores astrofísicos e ingenieros de la Tierra, y será ella quien realice la preselección de proyectos mediante entrevistas y simulaciones.
Cualquiera podrá tomar parte en una o varias de las siguientes materias:
- De la alimentación y sistemas de cultivo en entornos hostiles
- De los hábitats, estructuras y ciudades autosuficientes
- De las herramientas, vehículos y sistemas de supervivencia
- De la salud física y mental en el aislamiento espacial
- De la educación, la cultura y el gobierno de las futuras colonias
- De cualesquiera otros temas que se consideren esenciales para la vida fuera de la Tierra.
Los destinos serán anunciados: según lo permitan los cálculos orbitales.
Y para que así conste y surta los efectos oportunos, se publica el presente edicto en las plazas, redes y pantallas públicas de toda la Tierra.
Dado en el Ayuntamiento de Lisboa, a 6 de junio del año del Señor de 2442.
El Alcalde El Consejo Unificado de la Tierra
La Recaudación
También se solazaba Tristão recopilando inspiradoras frases multiplanetarias que vaciaba en latón para obsequiarlas a posibles inversores. A muchos antojábase descabellada idea. Mas estaba demostrado que tales dádivas en latón no solo contribuían a otorgar crédito y respaldo al «Dandelion Mission S.C.», sino que también acrecentaban el porcentaje de donaciones.
Toda civilización superviviente está obligada a convertirse en una civilización espacial, no por celo exploratorio o romántico, sino por la razón más práctica imaginable: sobrevivir.
Una gran colección de frases "multiplanetarias" cubría las paredes de la torre del castillo del Sr. Tristão Tristón, algunos autores eran famosos, otros ilustres desconocidos.
Tristão se ayudaba de LUC-IA, su IA privada a quien llamaba Lúsia, para con gran acierto, maridar las frases con el destinatario del regalo. La IA conocía el talón de Aquiles de cada inversor y sabía que frase le resultaría más conmovedora para lograr que invirtiera en la idea de Tristão de Magalhães, ahora gestionada por la Dandelion Mision SC de la Agencia Espacial Internacional (ISA). Las placas llegaban a su destino con un formulario diseñado a tal fin.
Aquel viernes, Tristão siempre se aseguraba que sus «regalos» llegasen en viernes, porque según él, ese día la gente estaba de mejor humor. Aquel viernes llegó un obsequio a la puerta del magnate norteamericano Bill Macbily.
Poco despues, Bill Macbily, desde su wallet, envió noventa millones de satoshis (precio de mercado de ocho acciones a la sazón) a la entidad vendedora, para formalizar la compra de su pequeña parte de la conquista multiplanetaria. Sobre la mesa hallábase el contrato enviado por "el loco Tristão", que así le gustaba llamarlo a Bill, junto con la placa que tanto le había conmovido; Bill Macbily amaba la ciencia y reverenciaba a Stephen Hawking, y la placa reunía ambas cosas.
La única forma de garantizar la supervivencia de la humanidad es convertirse en una especie multiplanetaria.
La frase era motivadora, el compromiso de compra de acciones el «coup de grâce».
Sentía Mr. Bill Macbily el peso de una honrosa responsabilidad, siendo este el principal acicate de su impulso; no miraba aquella inversión cual negocio de especulación ni expectativa de vana ganancia, sino como deuda que tenía contraída con la sociedad... y con Stephen Hawking.

Solicitud de Venta de Participaciones
A la empresa «Dandelion Mision SC»
"La Mayor Misión de Colonización Multiplanetaria de la Humanidad"
Contrato de Compraventa de Acciones
De una parte,
Dandelion Mision S. C., Sociedad Cooperativa domiciliada en la
Rue de la Loi, 200
1049 Bruselas, Bélgica
debidamente representada. (en adelante denominada "Vendedora")
Y de otra parte,
Nombre, Empresa o dirección emisora de Bitcoin:
Documento de identidad: (opcional)
Domicilio: (opcional)
debidamente acreditado (en adelante denominado "Comprador")
EL comprador manifiesta su voluntad de comprar acciones, a precio VIP, según las condiciones estipuladas en las cláusulas siguientes:
Fecha:
Ese mismo día constató Tristão que Bill Macbily había comprado acciones de la Misión. —Has acertado con la placa Lúsia, —Dijo a su IA.
La Biblioteca de Tristão
A Tristão gustábale comparar el esfuerzo de la humanidad por tornarse especie multiplanetaria con la construcción de las pirámides en el antiguo Egipto: la magnitud de la organización, los ingentes recursos, los cientos de miles de personas laborando por un mismo fin: sembrar las estrellas.
Durante años, Tristão había coleccionado y analizado estas referencias. No como un erudito, sino como un detective. Buscaba patrones, coincidencias, verdades ocultas entre líneas. Y cuanto más profundizaba, más convencido estaba de la necesidad de su gesta.
En su castillo barroco, la biblioteca ocupaba tres plantas. Los incunables reposaban en vitrinas de roble con cerradura de bronce. Las primeras ediciones, encuadernadas en piel, alineábanse en estanterías que al techo llegaban. Mas lo que mayor orgullo le producía eran los soportes más añejos: papiros egipcios resguardados entre láminas de cristal, tablillas de arcilla mesopotámicas con la escritura aún legible, tablillas de cera y madera de Grecia y Roma, y algunos edictos grabados en piedra y metal que había logrado en subastas. No eran reproducciones. Eran originales. Y cada uno una historia relataba.
Pulsa sobre la pestaña para ver sus hallazgos, ordenados por fecha, con la descripción del soporte original y los comentarios del propio Tristão.
Mesopotamia, c. 2500-2000 a.C. — La tablilla de arcilla estaba agrietada por el paso de los milenios. El fuego que la había cocido accidentalmente la había preservado, pero el borde inferior se había desprendido. Tristão la sostenía con la misma delicadeza con que un cirujano maneja un escalpelo. La inscripción, en escritura cuneiforme, era una de las más antiguas que poseía.
Tristão soltó un suspiro y apoyó la tablilla sobre el paño de terciopelo.
—Esta es una de las referencias más citadas, pero también una de las más malinterpretadas. La palabra griega original es monai, que significa "lugares para permanecer". Algunos teólogos insisten en que se refiere a habitaciones en el cielo, no a otros planetas. Pero yo me pregunto: ¿por qué no iba a ser ambas cosas? La idea de que el cielo tiene múltiples moradas es tan antigua como la humanidad. Y si el cielo es infinito, ¿por qué no iba a tener infinitas moradas?
Mesopotamia (Epopeya de Gilgamesh), c. 2500-2000 a.C. — Esta tablilla era más grande que la anterior, y estaba más completa. La arcilla había sido cocida con cuidado, y los signos cuneiformes se leían con relativa claridad. En el reverso, se apreciaban las marcas de los dedos del escriba que la había moldeado hacía más de cuatro mil años.
Tristão acarició el borde de la tablilla.
—Gilgamesh es el viajero original. Su búsqueda de la inmortalidad lo lleva más allá de los límites del mundo conocido. La Montaña Mashu no es una montaña real; es un portal. Un umbral entre lo humano y lo divino. Me fascina que el relato describa un viaje hacia el "oriente" y luego hacia el "occidente", como si Gilgamesh estuviera circunnavegando algo. ¿Qué vio realmente? ¿Un viaje a los confines de la Tierra o a otro plano de existencia? Los sumerios sabían mucho más de lo que les atribuimos.
Mesopotamia (Mito de Etana), c. 2300 a.C. — Esta tablilla era más pequeña y estaba muy desgastada. El texto se había borrado en varias zonas, pero el pasaje que le interesaba a Tristão seguía siendo legible. Era el fragmento que describía el ascenso de Etana, y lo había buscado durante años.
—¡Esta es mi favorita! —exclamó Tristão con una sonrisa—. Un rey que asciende al cielo a lomos de un águila. Pero lo importante no es el águila, sino la descripción de la Tierra desde arriba. "Como una porilla" —es decir, un grano de trigo— y luego "desapareció".
Esto le recordaba a Tristão a Carl Sagan y a su famoso "Pálido Punto Azul" cuando consiguió que la Voyager 1 (1990) diera la vuelta para mirar a la Tierra.
—Eso no es mitología; es la descripción de alguien que ha visto la Tierra desde una gran altura. ¿Cómo podían saber los sumerios cómo se ve la Tierra desde el espacio casi 4000 años antes? ¿Lo hicieron?. ¿O soñaron con hacerlo?. Los sueños, a veces, son profecías.
Judaísmo helenístico (Libro de Enoc), c. 300-100 a.C. — Este papiro era uno de los más frágiles de la colección. La fibra vegetal se había oscurecido con el tiempo, y algunas zonas estaban tan deterioradas que el texto era casi ilegible. Tristão lo había hecho restaurar por un especialista en papiros copto que conservaba sus secretos como si fueran religiosos.
—Enoc es el primer astronauta de la tradición judeocristiana —dijo Tristão, señalando el papiro con el dedo índice—. No solo viaja al cielo, sino que explora un cosmos estructurado en capas, con lugares específicos para el sol, la luna y las estrellas. El "Jardín de la Justicia" me recuerda a esos exoplanetas que los astrónomos llaman "tierras prometidas". El libro de Enoc fue censurado por la Iglesia, pero yo me pregunto: ¿y si lo censuraron precisamente porque describía algo que no debía ser conocido? ¿Algo que la humanidad no estaba preparada para saber?
Judaísmo (Profeta Ezequiel), c. 593-571 a.C. — Este manuscrito no era un original, sino una copia del siglo II d.C., pero Tristão lo valoraba como si lo fuera. Estaba escrito en un pergamino de piel de oveja, con tinta negra y roja, y las letras hebreas se mantenían nítidas. El texto describía la visión que Ezequiel tuvo junto al río Quebar, en el exilio babilónico.
Tristão se recostó en su sillón y cerró los ojos un instante.
—El famoso "carro de Ezequiel". Muchos lo interpretan como una visión divina. Yo lo veo como la descripción de un encuentro con algo que no podía comprender. El torbellino, el fuego, el bronce bruñido... todo suena a tecnología avanzada. Y las ruedas llenas de ojos: ¿sensores? ¿Cámaras? El hecho de que Ezequiel no pudiera describir lo que vio excepto en términos de su época me dice que estaba viendo algo real, pero su mente lo transformó en lenguaje religioso. No fue un sueño. Fue un encuentro.
India (Textos Védicos), c. 1500-500 a.C. — Los manuscritos sánscritos de Tristão estaban escritos en hojas de palma, atadas con cordeles de seda. Algunas hojas se habían desprendido, y los bordes estaban roídos por los insectos. Aun así, los versos del Mahabharata se leían con claridad.
—Los hindúes sabían algo que nosotros hemos olvidado —dijo Tristão, deslizando el dedo sobre las marcas de los insectos—. Los vimanas no eran carros tirados por caballos; eran máquinas voladoras. La descripción de Arjuna viajando a Indraloka, el reino de Indra en los cielos, es idéntica a la de un astronauta viajando a una estación espacial. Incluso el "aprendizaje de artes divinas" puede interpretarse como entrenamiento tecnológico. No es casualidad que la palabra vimana aparezca una y otra vez en los textos sánscritos. Algo sabían ellos que nosotros hemos perdido.
India (Textos Védicos), c. 1500-500 a.C. — Otro manuscrito en hojas de palma, más extenso que el anterior. Tristão lo abrió con cuidado, sujetando los bordes con dedos enguantados. La tinta se había descolorido en algunas zonas, pero el pasaje central se mantenía intacto.
—Bhurloka es la Tierra. Svarloka es el cielo, el reino de los dioses —razonó Tristão—. ¿Y si Bhurloka y Svarloka fueran simplemente dos planetas diferentes? ¿Dos mundos separados por el espacio? La mitología hindú está llena de viajes entre estos dos mundos, y siempre se hacen en vehículos voladores. No en sueños ni en trance, sino en naves. Los vimanas son naves espaciales. La evidencia es abrumadora, pero la ciencia moderna se niega a verla porque no encaja en su paradigma. Yo creo que los antiguos indios sabían mucho más de lo que les atribuimos.
Cristianismo primitivo, c. 81-96 d.C. — Este fragmento de papiro, del tamaño de la palma de una mano, contenía varias líneas de la Epístola a los Hebreos. La letra griega era menuda y algo descuidada, como si el copista hubiera trabajado con prisa. Tristão lo había comprado en una subasta de antigüedades en El Cairo.
—La palabra griega es aiones, que significa "edades" o "mundos" —dijo Tristão—. Los traductores han discutido durante siglos sobre qué significa exactamente. Pero yo lo tengo claro: "mundos" en plural. No un mundo, sino muchos. La Biblia lo dice con claridad, pero la Iglesia ha preferido interpretarlo como "edades" para no tener que explicar la existencia de otros planetas habitados. Sin embargo, el texto es claro: Dios hizo los mundos. No el mundo. Los mundos. Y si Dios los hizo, alguien debía habitarlos. O al menos, alguien debía ir a ellos.
Roma (Cicerón), c. 51-54 a.C. — Este manuscrito no era un original, sino una copia carolingia del siglo IX, pero Tristão la valoraba como si fuera un autógrafo del propio Cicerón. Estaba encuadernado en vitela, con una letra minúscula clara y ordenada.
Tristão cerró el manuscrito con cuidado.
—Cicerón nos da una de las primeras descripciones del "efecto perspectiva". Escipión ve la Tierra desde las estrellas y comprende la insignificancia de los imperios humanos. Eso es exactamente lo que sienten los astronautas cuando ven la Tierra desde el espacio. ¿Cómo pudo un romano del siglo I a.C. describir algo que ningún ser humano había visto? O era un visionario, o había accedido a un conocimiento que se remontaba a tiempos más antiguos. Yo apuesto por lo segundo. El "sueño" de Escipión no era un sueño. Era un recuerdo. Un eco de algo que la humanidad había olvidado.
Grecia (Luciano de Samósata), c. 160-180 d.C. — Este manuscrito griego estaba escrito en papiro, y su estado era sorprendentemente bueno. Las letras, claras y redondeadas, se mantenían nítidas. Tristão lo había adquirido en una colección privada de Constantinopla.
—¡Luciano es mi héroe! —dijo Tristão, con una sonrisa—. En el siglo II d.C., este griego escribió la primera novela de ciencia ficción de la historia. Y no es una fantasía cualquiera: habla de viajes a la Luna, de guerras espaciales y de colonización de planetas. ¿Cómo pudo imaginar todo eso sin haber visto una nave espacial? Los críticos dicen que es sátira. ¿qué van a saber los críticos?.
China (Taoísmo), c. 320-360 d.C. — El rollo de seda era uno de los objetos más hermosos de la colección de Tristão. La tinta negra, todavía intensa, contrastaba con el brillo del tejido. En el borde, el sello del propietario original se apreciaba con claridad.
—Chang'e es la primera turista espacial de la historia —dijo Tristão—. Se bebe un elixir y su cuerpo se vuelve tan ligero que flota hasta la Luna. ¿Y si el elixir no era una poción mágica, y si beber solo significa tomar un camino? Los taoístas hablaban constantemente de la "ligereza" del cuerpo como un estado de iluminación. Pero también podría ser una metáfora de la ingravidez. Chang'e llegó a la Luna.
China (Taoísmo), c. 320-360 d.C. — Otro rollo de seda, de menor tamaño, pero igualmente valioso. El texto del Baopuzi de Ge Hong era una de las piezas más difíciles de conseguir, y Tristão la había buscado durante décadas.
—El Yuanyou es el viaje de los inmortales a través del cosmos —recordó Tristão—. No es un viaje espiritual, sino físico. Los textos taoístas describen cómo estos seres viajan entre las estrellas visitando a los "regentes" de las constelaciones. Es decir: viajes interestelares. La alquimia taoísta no era solo una búsqueda de la inmortalidad; era una búsqueda de la libertad. La libertad de viajar por el universo. Los taoístas sabían que el cosmos se podía explorar, no solo contemplar.
Irlanda (Tradición Celta), c. 700-800 d.C. — Este manuscrito irlandés, escrito en un pergamino de piel de ternera, no era uno de los más antiguos de la colección, pero hablaba del tiempo. La letra insular, con sus característicos adornos, se mantenía legible a pesar de los siglos.
Tristão levantó la vista del pergamino.
—Los celtas tenían el concepto de Otherworld, el "Otro Mundo". Un lugar que existe al lado del nuestro pero que solo se puede alcanzar cruzando un umbral. En el Imram Brain, los viajeros cruzan una frontera invisible y llegan a un lugar donde el tiempo pasa de manera diferente. Eso suena mucho a la relatividad especial: viajar a velocidades cercanas a la luz produce una dilatación del tiempo. El "Otro Mundo" celta era un lugar mágico, otra dimensión.
Irlanda (Tradición Celta), c. 870-920 d.C. — Este manuscrito era posterior al anterior, y su estado era algo más frágil. El pergamino se había oscurecido en algunas zonas, y las letras se desvanecían en los bordes.
—El Voyage of St. Brendan es una cristianización de los mitos celtas —dijo Tristão—, pero conserva los elementos clave: islas misteriosas, columnas flotantes y un viaje al "otro lado". Me pregunto ¿qué serían esas islas?. Los pájaros que cantan salmos... ¿serían avatares de inteligencia artificial o seres insólitos? La tradición celta está llena de viajes a otros mundos, y no hablan de sueños. Hablan de viajes reales, físicos, con tripulación. Ellos sabían que la Tierra era el punto de partida.
Japón (Período Heian), c. 1000 d.C. — El Taketori Monogatari no estaba en un soporte antiguo original, sino en una copia del siglo XVII ilustrada con pinturas a mano. Tristão la apreciaba, porque las ilustraciones especialmente bellas, capturaban el espíritu del relato.
—Esta es la primera historia de ciencia ficción japonesa —dijo Tristão—. Una niña que viene de la Luna, que debe regresar a su mundo y que es recogida por una comitiva celestial. La "carroza de nubes" es un vehículo espacial. La "Capital de la Luna" es una colonia o base lunar. La mitología japonesa, como la china, están llenas de referencias a viajes entre la Tierra y la Luna. Y la Luna, como sabemos, es la primera puerta.
Escandinavia (Mitología Nórdica), c. 1000-1200 d.C. — El manuscrito de la Edda no era original, sino una copia del siglo XIV, pero Tristão la tenía en gran estima, los taxtos nórdicos eran rarísimos. Estaba escrito en un pergamino grueso, con letras rúnicas intercaladas en el texto.
—La mitología nórdica es un mapa del cosmos —dijo Tristão—. Nueve mundos conectados por un puente que es un arcoíris. Bifröst es un puente de energía. ¿O un agujero de gusano?. ¿O un sistema de transporte interdimensional? Los vikingos eran grandes navegantes, no soñadores. Sus viajes por el Atlántico eran reales. ¿Por qué iban a ser ficticios sus viajes a los otros mundos? Asgard no es un cielo; es otro mundo y Midgard es la Tierra. Ellos sabían que el universo estaba lleno de mundos habitados. Viajaban entre ellos a través del puente Bifröst.
Islam (La Meca y Jerusalén), c. 621-632 d.C. — El manuscrito que contenía la narración del Viaje Nocturno era una copia del siglo XIV, escrita en una caligrafía andalusí de una belleza exquisita. Las letras doradas brillaban sobre el fondo de tinta azul.
Tristão cerró el manuscrito con reverencia.
—El Viaje Nocturno es uno de los relatos más importantes del Islam. Mahoma viaja desde La Meca hasta Jerusalén en una noche, y luego asciende a través de los Siete Cielos. Los Siete Cielos son esferas cósmicas, cada una con sus propias leyes y habitantes. Eso es una descripción de un viaje interestelar. Buraq, la criatura celestial, es una nave espacial. Los Siete Cielos son estaciones orbitales o planetas. El hecho de que Mahoma pueda viajar de un planeta a otro en una noche es una metáfora del viaje a velocidades superlumínicas. La tradición islámica también sabía aunque hoy lo hayan olvidado que el universo era un lugar para viajar.
Todos estos textos, de todas las culturas y épocas, hablan de lo mismo —concluyó—: la humanidad siempre ha sabido que hay otros mundos. La pregunta no es si existían, sino por qué lo olvidamos. Yo, Tristão de Magalhães, no voy a permitir que perdamos de nuevo ese conocimiento.
The Sieve Primetime TV tonight (60 Minutes), 8:00 PM
La preselección de proyectos la haría una sola IA, mediante entrevistas. Esta IA no era solo un modelo LLM, había sido entrenada por los mejores astrofísicos e ingenieros.
Del Manual de la Misión Dandelion: La IA juzga, filtra. El público no vota, la verdad no está en posesión de las masas.
La IA sabía que la verdad siempre había sido cosa de unos cuantos elegidos, las multitudes son manipulables, son ignorantes o no habría tantos líderes inútiles
La convocatoria atrajo a toda clase de soñadores, iluminados, excéntricos y, por azar, a algunos genios. Pero para llegar a estos últimos, la IA —LUC-IA— tuvo que atravesar un calvario de propuestas que harían palidecer al más lunático de los escritores de humor surrealista.
Las entrevistas eran públicas, transmitidas en directo por la Red Mediática Europea (EMN), en 22 idiomas, y pronto se convirtieron en un fenómeno de masas.
La audiencia partíase de risa, mas la IA, en su insondable sabiduría artificial, limitábase a inquirir con educada precisión, dejando que cada concursante se desnudase con sus respuestas ante las cámaras tras las preguntas de LUC-IA.
El primer concursante estaba en Hawai, allí la IA LUC-IA hacía la entrevista.
Aunque la playa era una proposición que aportaba poco a la misión, había una parte de la propuesta que no había pasado inadvertida a LUC-IA "ciudades subterráneas". Eso tenía mucho sentido.
La IA hacía una entrevista en Roswell, Nuevo Mexico.
Los clientes del Roswell Coffee Co., y los de UFO McDonald's habían suspendido sus hamburguesas frente a la boca abierta, para concentrarse en la TV que retransmitía la entrevista. Tenía para ellos un doble interés porque la entrevistada era roswellense y antigua dueña del Roswell Coffee Co.
La IA hacía una entrevista en Boston, Massachusetts.
La IA hacía una entrevista en McCarthy, Alaska.
Los habitantes de McCarthy veían la entrevista en la única cafetería de la localidad, la mayoría de ellos con un whiskey barato en un vaso un tanto opaco.
La selección de concursantes tornóse viral.
Transmitíase por TV en horario de máxima audiencia, bajo el formato concurso. El programa «La Criba», «The Sieve», recreaba las entrevistas con imágenes realistas generadas por IA. LUC-IA estaba personificada por una hermosa presentadora de dulce voz sintética. Había asimismo un apuesto narrador que iba introduciendo jocosos comentarios. Y el público votaba con un botón desde su casa (*). Esos votos no eran válidos para los fines de la Misión, mas servían para otorgar premios a los concursantes que más hacían reír al público en el plató.
No fue buena idea. Comenzaron a acudir concursantes que nada serio querían aportar a la misión, tan solo hacer el payaso y ganar algún ridículo premio, o simplemente notoriedad y seguidores.
La empresa Dandelion Mission S.C. intentó prohibir el concurso, mas fue inútil, que el éxito de audiencia era abrumador. La labor de la IA seleccionadora pues, habríase de multiplicar, mientras el programa, como terminaba sucediendo a todos los espacios televisivos, alcanzaba su obsolescencia y dejaba de estar en boga.
(*) Una tecnología probada en la ciudad de Columbus (Ohio, Estados Unidos) en 1977. Con un sistema de televisión por cable, llamado QUBE
La IA hacía una entrevista en el Reino Unido.
—Long live free love in space! —Dijo Sebastian Smallbones, concursante #10024, girando la cabeza hacia el público mientras asentía orgulloso de si mismo.
¿Era la propuesta de un gobierno monárquico una tontería o la IA lo valoraría positivamente, era una incógnita?. Claro que lo de abolir el matrimonio entraba en un terreno de los principios religiosos y morales de una gran parte de la población, ¿sería posible entrar en esos tabús y forzar una sociedad más racional?. Otra incógnita. ¿De verdad la IA estaba tomando en cuenta aquellos extravagantes planes?
¿No sería más honesto hacer que la IA reprobara inmediatamente las sugerencias ridículas o inviables?. ¿Por qué era tan neutra, le pagaban los patrocinadores?.
La IA hacía una entrevista en Woodstock, cerca de NY.
La IA hacía una entrevista en Marsella.
No era el primer concursante en querer confesionalizar la misión. Sí, la religión había sido útil en algunos contextos del pasado, para reprimir ciertos comportamientos, pero a costa de la libertad personal y muchas veces se había usado como excusa para atroces crímenes.
El Fundamentalismo no tenía cabida en las sociedades más avanzadas que tienden a reemplazar el control religioso supersticioso por sistemas éticos basados en la ciencia y el consenso social.
Aunque no había nada escrito al respecto, era lógico que la IA rechazara cualquier tipo de radicalización que pudiera alterar la convivencia en nuevos mundos tal como la rompía en la tierra, donde la religión venía siendo usada para la intolerancia excluyente y la conquista de territorio.
La IA hacía una entrevista en Texas.
LUC-IA anotó en sus archivos: "Everything is bigger in Texas".
Muchas de las propuestas que más tarde habrían de ser adoptadas para la misión no procedían de los concursantes, sino de creaciones e innovaciones del pasado, de aportes modernos de la empresa privada o de las Fuerzas Armadas. El motor iónico, el motor de plasma VASIMR®, los aislantes capaces de soportar más de seis mil grados centígrados y de penetrar el mismísimo sol, y otros ingenios más. Sin la suma del talento humano, la misión hubiera sido imposible.
Somos una especie de cultura acumulativa producto de la sumatoria de lecciones aprendidas.
Tras meses de escuchar necedades y leer correos, LUC-IA halló unas pocas propuestas serias entre los proyectos presentados por los concursantes.
Cinco Pilares
La IA buscaba unas respuestas muy concretas, que esperaba simplificasen e hiciesen posibles los lanzamientos. Sabía que con las propuestas tradicionales no salían las cuentas.
Sobre estos "Pilares" construiré la misión —anunció LUC-IA—, segura de que las propuestas de los preseleccionados formarían parte de su plan maestro para diseñar la "Mayor Misión de Colonización Multiplanetaria de la Humanidad".
Claro que era honor hallarse entre los preseleccionados por LUC-IA, que ello suponía tener un caché superior en el mundo académico, la investigación y la misión. Amén de un importante aporte pecuniario y un cargo «no remunerado» en el Consejo de la «Dandelion Mission S.C.».
LUC-IA entrevistaría en esta segunda fase solo a quienes habían presentado proyectos inspiradores, identificados mediante «Lean Management» (Gestión Zen, en traducción libre).
A pesar de la indudable mejora en la calidad de los contenidos, el programa «The Sieve», en esta nueva etapa, había perdido el ochenta por ciento de su audiencia.
LUC-IA había descartado la construcción de hábitats espaciales artificiales, inspirados en los diseños de Gerard K. O'Neill: estructuras giratorias que producen gravedad artificial y un ecosistema controlado, valiéndose de asteroides como fuente de materiales.
Argumentando: No, los hábitats artificiales independientes solo son bases, pero no candidatos a un establecimiento permanente.
Ahora estaba a punto de entrevistar a un concursante que parecía tener una valiosa propuesta sobre las exoconstrucciones.
Muchos pilares teóricos que habrían de definir la misión, las naves, los suministros, etc., ya estaban resueltos. Sin embargo, los menos obvios, y probablemente los más importantes, hallábanse aún por concretar. Sin tales determinaciones, nada tendría sentido; la expectación era máxima.
Pilar I: Minihábitats ↑ Al Indice de Pilares
NombrePéres, Alicuate
ResidenciaMéxico
EstudiosEstudiante de Arquitectura
PropuestaPara un establecimiento humano permanente, el futuro casi con certeza será subterráneo o subacuático. En donde los haya, los tubos de lava ofrecen un escudo natural contra la radiación y micrometeoritos, estabilidad térmica frente a las extremas oscilaciones de temperatura superficial, y un tamaño monumental suficiente para albergar ciudades enteras.
En las lunas heladas de Júpiter y Saturno, los océanos subterráneos de Europa, Encélado y Titán se utilizarían esferas perfectas con paredes pre-tensadas, esa es la clave para soportar presiones mil veces las de la superficie terrestre a 10.000 mts de profundidad y disminuir el peso de la esfera.
Pilar II: Ingeniería Genética Y Siembra de Embriones ↑ Al Indice de Pilares
NombreTomek, Franciska
ResidenciaHungría
EstudiosXenogenética
PropuestaLa colonización espacial con 100-500 individuos es viable mediante ingeniería genética, bancos de gametos e inteligencia artificial. La IA gestionaría sistemas de soporte vital, mantenimiento predictivo y robótica, reduciendo la necesidad de especialistas humanos. Una alternativa más eficiente es enviar gametos criopreservados en sondas ligeras, combinarlos y gestarlos en úteros artificiales. Este enfoque reduce costes, riesgos y peso, aunque requiere avances en ectogénesis completa y una IA-robot replicante que fabrique in situ otros robots nodriza.
Pilar III: El Arca de los Biomas ↑ Al Indice de Pilares
Una vez resuelto el problema de los humanos, quedaba el de las plantas y animales que estos necesitarían para crear un bioma completo.
La sala de criogenia de la Odisea Estelar era fría, silenciosa y brillaba con un tenue resplandor azul. No había jaulas, ni acuarios, ni terrarios. No había animales vivos, ni siquiera embriones completos. Solo bandejas metálicas, ordenadas como las de una biblioteca, y un brazo robótico las manipulaba. Cada vial contenía una diminuta pieza latente de vida: gametos, esporas, semillas y bacterias.
LUC-IA, la inteligencia artificial que dirigía la misión, había diseñado cinco kits biológicos, cada uno adaptado a un tipo de entorno planetario diferente. Cada kit contenía gametos, esporas y microorganismos seleccionados para iniciar una cadena trófica completa en condiciones ambientales específicas.
—He analizado todos los planetas candidatos —explicó Lucía—. He seleccionado cinco diseños base para la colonización, en función de los entornos más probables. Los he bautizado con nombres-código metafóricos: Glaciale, Ignis, Aereum, Marinum y Abyssi.
—Cada gramo cuenta —continuó—. Un elefante pesa cuatro toneladas. Un oso, trescientos kilos. Una vaca, quinientos. En una nave interestelar, el espacio y la masa son recursos finitos. Mandar animales vivos a un viaje de quinientos años no solo es ineficiente; es inviable. Enviaremos sus gametos. Un óvulo de vaca pesa una milésima de gramo y su tamaño, es aproximadamente de 120 a 130 μm (micrómetros).
—Pero eso no es suficiente. Porque un gameto de vaca no produce pasto. Un gameto de pez no produce plancton. Necesitamos el ecosistema completo: productores, consumidores y descomponedores. Por eso hemos diseñado kits específicos para cada tipo de medio.
Biomas
—Los biomas son conjuntos de organismos para crear un ecosistema completo. —Explicó LUC-IA. —No solo la fauna (biocenosis o comunidad biótica) que interactúan entre sí sino el medio físico donde habitan (biotopo).
Glaciale — Para mundos helados. Incluye especies adaptadas al frío extremo y al hielo perpetuo.
Ignis — Para mundos volcánicos. Incluye especies termófilas y quimiosintéticas que prosperan en altas temperaturas.
Aereum — Para mundos sin atmósfera. Incluye especies extremófilas capaces de sobrevivir al vacío y la radiación.
Marinum — Para mundos acuáticos someros. Incluye especies marinas adaptadas a la luz solar y aguas templadas.
Abyssi — Para mundos acuáticos profundos. Incluye especies adaptadas a la oscuridad, altas presiones y quimiosíntesis.
Además, Lucía incluyó un kit de respaldo con especies de amplio espectro, capaces de iniciar una cadena trófica básica en cualquier entorno.
—Durante el viaje —explicó Lucía—, no necesitamos refrigeración activa. El espacio profundo está a 2,7 Kelvin. El contenedor pasivo, fabricado con aerogel de grafeno, mantiene la temperatura criogénica por sí solo.
Cinco mundos posibles. Y la memoria genética de las especies que algún día, quizás, volverían a ser reales. El Arca de los Biomas ocupaba muy poco espacio y peso. En cada módulo biológico se incluían solo dos biomas, el apropiado al destino y otro de amplio espectro. En ese pequeño volumen apenas unos gramos y el espacio de una caja de fósforos, Lucía había almacenado la capacidad de reconstruir un ecosistema completo.
Edición Genética
La adaptación genética humana nos permitirá prosperar y vivir en el espacio durante los próximos siglos.
No bastaba con enviar la fauna y la flora de nuestro planeta, pues no habrían sobrevivido. Los cinco biomas habían sido genéticamente editados para adaptarse a su nuevo medio.
- Resistencia a la radiación:
- CRISPR y edición genética para incorporar mecanismos de reparación del daño del ADN partiendo de extremófilos, en particular del tardígrado microscópico resistente a la radiación (utilizando el gen Dsup).
- Independencia nutricional:
- Sobrevivir en planetas sin flora ni fauna sería posible si, como las plantas pudiéramos sintetizar nuestros propios nutrientes.
- Fortificación ósea y de órganos:
- Ingeniería genética para ayudar a preservar la densidad ósea en microgravedad.
- Microbioma y adaptación celular:
- Modificación del microbioma humano y rediseño celular para producir de forma segura sus propias defensas farmacológicas protectoras contra las agresiones ambientales extremas
El Arca de la Discordia
Esa arca técnica no satisfacía a las potencias representadas. LUC-IA presentó una lista de 10.000 especies, la mayoría microorganismos y semillas, cuidadosamente seleccionadas por su resistencia, utilidad y peso mínimo.
El Comité, sin embargo, quería añadir especies autóctonas de sus países.
| Potencia | Especies propuestas | Razón |
|---|---|---|
| EE.UU. | Castor, bisonte, arce | "Son símbolos de nuestra identidad." |
| China | Panda, arroz, té | "Son nuestra cultura viva." |
| Rusia | Oso pardo, trigo, abedul | "Son nuestra fuerza y resistencia." |
| UE | Olivo, cabra, lavanda | "Son nuestra civilización mediterránea." |
LUC-IA esperó. Luego, respondió.
LUC-IA contactó con Tristão. Esta vez, el inversor portugués sonrió.
La propuesta fue aceptada. El representante ruso, sin embargo, añadió:
LUC-IA, imperturbable, anotó:
Pilar IV: Educación ↑ Al Indice de Pilares
NombreAlagón, Felisa
ResidenciaEspaña
EstudiosLogopeda y Maestra de Preescolar
PropuestaLos primeros humanos, sin padres biológicos, serían educados por androides matrona y padres sustitutos que transmitirían lenguaje, cultura y conocimientos técnicos. Para evitar el rechazo cultural, la IA construiría una narrativa emocional alrededor de los "padres fundadores" tecnológicos (Tsiolkovsky, Armstrong, etc.), creando un linaje intelectual y un orgullo de ser representantes de la humanidad.
Pilar V: El Azar ↑ Al Indice de Pilares
NombreGillian McGill
ResidenciaEscocia
EstudiosDemógrafo, Estadístico y Analista
PropuestaEsta propuesta plantea que el problema de que si los humanos emigran, sus defectos e impulsos más oscuros viajarán con ellos a las colonias espaciales. Es inevitable, por lo que sugiere una "Estrategia de la Siembra Viral": enviar cientos de colonias como experimentos aislados, asumiendo que la mayoría fracasará. El "milagro" estadístico sería que al menos una desarrolle una cultura estable que contenga esos impulsos. Cada colonia mutaría culturalmente, y la selección natural elimidría a las que repitan errores. Esta visión darwiniana convierte a la humanidad en un vector de siembra cósmica, humilde al aceptar nuestra naturaleza y ambiciosa al apostar por la posibilidad de que podamos trascendernos a nosotros mismos.
Destinos
Una vez apoyados sobre los pilares de la misión, podíamos ya soñar con destinos lejanos, y con las naves capaces de alcanzarlos.
Tenemos que convertirnos en una especie multiplanetaria para poder sobrevivir, entonces el programa espacial, en ese sentido, está asegurando nuestra propia supervivencia como seres humanos
Mundos Oceánicos (Europa, Encélado): Para la ciencia, estas lunas de Júpiter y Saturno son clave para una posible colonización, debido a su cercanía y a sus océanos subterráneos que pueden proteger en sus profundidades a colonias de humanos lejos de la radiación, las temperaturas extremas, la meteorización y otros riesgos de la superficie.
Exoplanetas en la "Zona Ricitos de Oro". Científicos de la NASA y otras agencias han identificado varios planetas que orbitan en la zona habitable de sus estrellas, donde podría existir agua líquida. Algunos de los candidatos más conocidos son Kepler-442b y Próxima Centauri B
No se trata solo de visitar Marte. Se trata de construir una ciudad en Marte.
Las Naves
Los cinco hangares orbitales trabajaron sin descanso durante los siguientes seis meses. Las piezas llegaban desde todos los rincones del mundo: motores iónicos de Japón, paneles solares de Alemania, sistemas de criogenia de Estados Unidos, módulos inflables de Rusia, sondas de fusión de China, todo ensamblado en el vacío del espacio por equipos internacionales que hablaban en un idioma común: el lenguaje de la ingeniería.
Las naves, una a una, fueron completadas. Cada una fue sometida a pruebas de estrés, simulaciones de vuelo y verificaciones de sistemas. Cuando estaban listas, eran trasladadas al Puerto de Expedición, desde donde serían enviadas a sus puntos de lanzamiento en la superficie de la Tierra.
El Puerto de Expedición era una maravilla de la logística. Las naves alineadas como soldados esperaban. Allí, las naves serían acopladas a cohetes de lanzamiento y a lso zeppelin estratosféricos o HAPS (High Altitude Platform Stations), debidamente rotulados con propaganda financiadora y enviadas a Cabo Cañaveral, Baikonur, Kourou, Jiuquan o la base flotante del Pacífico, dependiendo de su destino espacial.
El Consejo de los Doce
El Consejo quedó compuesto por doce miembros: los cuatro preseleccionados como asesores técnicos (Peres, Tomek, Alagón, McGill), seis científicos y especialistas de renombre mundial, y dos miembros de la familia Magalhães: el propio Tristão y su esposa, Alexandrina.
Alexandrina había sido incluida por insistencia de los abogados. Tristão, aunque reacio, aceptó. Era ella la madre de su único hijo, João, y la ley portuguesa concedíale ciertos derechos sobre el patrimonio familiar. Pensó Tristão que su presencia sería meramente simbólica. No podía imaginar el yerro que aquello suponía.
—Señoras y señores —dijo Tristão—, las semillas de civilización deben partir en las ventanas de las fechas previstas; si no, algunas de ellas habrán de esperar cincuenta años a que de nuevo se presente la ventana de oportunidad.
Alexandrina sonrió. Era ella la única que recibiría un estipendio «mísero», según su parecer (aunque en verdad tampoco estaba por el sueldo); allí se hallaba, y no habría de quedarse de brazos cruzados.
La Gota que Colmó el Vaso de Alexandrina
El Consejo reunióse virtualmente en la sede de la Agencia Espacial Europea, en París. La sala de juntas simulada, con sus maderas nobles y sus banderas alineadas, parecía diseñada para la diplomacia, no para la ciencia. LUC-IA conectóse desde Siberia. Una esfera de luz azul que pulsaba rítmicamente sobre la pantalla principal transformóse en el avatar de LUC-IA. Los demás miembros fueron asimismo agregándose a la reunión.
LUC-IA esperó. Luego, habló con una calma que solo una IA puede mantener y esa voz dulce, tranquilizadora.
Los políticos no tienen la capacidad de entender la realidad, más allá de su codicia política por asir y mantener el poder.
La reunión estaba estancada. LUC-IA contactó simultáneamente, en privado, a Tristão de Magalhães, que seguía la sesión desde Portugal.
Tristão hizo una intervención crucial. Aunque el no lo sabía sería su perdición.
Esa fue la gota que colmó el vaso de D. Alexandrina Agripina de Bragança e Távora, Marquesa de Vila Real e Condessa de Castelo Melhor
Hubo un largo silencio. Luego, el representante ruso habló:
El Consejo aceptó, aunque sin mucho entusiasmo. No así la Condessa de Castelo Melhor, como bien delataban su adusta expresión y su voto negativo.
La Conspiración
Los americanos, tras la disputa de Alexandrina con Tristão, vieron la grieta. Necesitaban su colaboración, para que la misión continuara sin Tristão (el chivo expiatorio).
El plan de los yanquis era simple y monstruoso: infiltrar un parche en los sistemas de la nave que abriese una puerta trasera, activable solo con la firma digital de Tristão. Manipularían así la nave que, en apariencia, partía hacia uno de los destinos más alejados —Próxima Centauri b—, pues tras el despegue nadie habría de vigilarla, no estando prevista su llegada hasta dentro de cinco siglos. Mas aquella nave daría la vuelta, encaminándose de nuevo hacia la Tierra; su arca de vida habría sido sustituida por un arma terrible, capaz de segar cientos de miles de vidas en el corazón mismo de la economía rusa, antes de que nadie pudiese siquiera comprender lo que había acontecido.
La oferta de los americanos a Alexandrina fue política: la absolverían a cambio de que una vez se hiciera con el control de la fortuna familiar, no retirase la financiación a la Misión. Ella aceptó, no por el dinero depositado en una cuenta offshore, no le importaba perder la pequeña parte ya donada por Tristão con tal de arrebatarle el resto de su cósmica fortuna.
D. Alexandrina Agripina de Bragança e Távora, Marquesa de Vila Real e Condessa de Castelo Melhor, Senhora da Casa de Ferreira, com Honras de Parente da Casa Real, no había llegado a la cima de la sociedad portuguesa por azar. Hija de una familia empobrecida de la nobleza, había aprendido desde niña que el poder no se hereda, se toma sin pedir permiso. Su matrimonio con Tristão había sido cálculo, no romance. Y ahora, el viejo loco quería regalar su fortuna a unas naves que se perderían en el espacio.
Para obtener la necesaria clave, los conspiradores enviaron a Tristão un correo que aparentemente provenía de sus compañeros de la Academia pero contenía un keylogger o registrador de pulsaciones. Él lo abrió, como hacía con todo aquello que le remitían desde la Academia, sin sospecha alguna. El troyano secuestró su teclado y comenzó a capturar su escritura.
Esa misma noche, un técnico llamado Markovic reescribió el parche diario de la nave —Próxima Centauri b— e introdujo el malévolo software en los servidores que actualizarían el de la nave. El parche abría una puerta trasera en el sistema de verificación de la nave, que solo se activaba con la clave de Tristão.
Lo que nadie sabía es que Markovic cobraba de dos amos, americanos y rusos. Los rusos lo sabían todo y habían dejado que el plan avanzase, para convertir al cazador en presa.
Días más tarde, Alexandrina llamó a su hijo, João, a su despacho.
João era un hombre de unos treinta años, con mirada retadora y ambiciones mal disimuladas. Había vivido siempre a la sombra de su padre, a quien llamaba tacaño, siempre esperando la herencia que nunca llegaba para comprar muchas cosas que deseaba y no entendía porqué aún no tenía.
La manipulación descubrióse antes de que la nave fuera siquiera acoplada a su cohete de impulsión, antes de que el kit del bioma fuera llevado a bordo. Una alerta anónima señaló que el sistema de verificación biométrica había sido vulnerado. La pesquisa confirmó el parche malicioso. La intención de un ataque biológico a Rusia. Era increíble, pero todo partía de Tristão.
Alexandrina nunca fue cuestionada: su dignidad era notoria. Su hijo, también exonerado. Los americanos, al descubrir que habían sido manipulados, emitieron un comunicado presentándose como víctimas de un complot ruso. Tristão no pudo probar su inocencia; las pruebas eran irrefutables.
Los jueces y la fiscalía concedieron a Alexandrina el gobierno de su fortuna familiar, despojando de tal facultad a Tristão culpable de intento de genocidio, malversación y falsificación de documentos públicos. Hasta la IA LUC-IA se negó a seguir trabajando con Tristão en un arrebato de puritanismo digital.
Tristão, de héroe a traidor. Alexandrina, la viuda digna. Los americanos, instigadores. Los rusos, víctimas ante la opinión pública.
Discursos Durante el Despegue
El día del despegue, el Consejo exigió un discurso de cada líder. Como era de esperar, incompatibles. Por eso los discursos se emitieron solo en cada uno de sus países.
Un discurso se difundió en el resto del planeta, el de LUC-IA
El Despegue
El primer despegue habría de ser hacia Encélado. Menester es que la Tierra y Saturno se hallen en cierta alineación, a fin de que la nave pueda recorrer la mayor parte del camino valiéndose de la gravedad del Sol. Tal alineación, que los hombres de ciencia llaman ventana de lanzamiento, acontece a intervalos regulares. En el mes de diciembre del año 2452 las condiciones eran óptimas.
La nave, suspendida de un zeppelin en el Puerto Espacial de Europa, sito al noroeste de Kourou, en la Guayana Francesa, a una latitud de cinco grados, cercana al ecuador, había de ganar una velocidad de cuatrocientos sesenta metros por segundo, esto es, mil seiscientos cincuenta y seis kilómetros por hora. Mas por ahora colgaba cual promesa ingrávida, prendida del enorme balón de etéreo helio.
El zeppelin, rotulado por un costado con el emblema de Coca-Cola® y la efigie de Mickey Mouse® y por el otro con el logo de Alibaba®, se balanceaba, aguardando a que el viento de veinte nudos se trocara en leve brisa tropical.
Aguardando a que LUC-IA diera comienzo a la cuenta atrás, y a que el niño Manuel Biel, a quien llamaban Manolito, portador de trisomía 21, sobre quien se posaban las cámaras de la televisión que retransmitían el suceso, para dar un tono más tierno y humano
El niño mantenía el dedo sobre el botón que había de liberar al zeppelin y dar inicio a la mayor empresa jamás acometida por la humanidad.
Y así termina la trágica historia de Tristão, mi gran amigo, que fue o será —pues esto aún no ha sucedido, sino que pertenece al futuro del año 2450—, hidalgo cabal y generoso, y a quien tocó o tocará la peor penca, porque el poseer una enorme fortuna es bendición, sí, mas es también maldición, pues atrae la indeseada atención de los codiciosos, en particular de sus amados esposa e hijos, quienes prefirieron o preferirán la traición antes que trabajar o hacer merecimiento alguno para tener lo que él por derecho gozaba o gozará (al menos por breve tiempo), aunque bien sabemos que la heredó o la heredará de un ascendiente visionario que es, por cierto, contemporáneo nuestro, es indudable que él por méritos propios bien la merecía.
A él debemos, o deberemos, el impulso inicial de la colonización multiplanetaria, el gran paso de para la supervivencia de la humanidad, y ese legado, aunque manchado por la traición, perdurará más allá de la mezquindad de sus Judas.
Su error, si alguno se le puede atribuir, fue ser un soñador y un cándido. Pero ¿qué soñador no lo es?
Después de leer la historia de Tristão, no pude sino reflexionar intentando despejar las incognitas de su relato.
¿De quien fue o será victima Tristão? ¿La humanidad tiene que transformar todo lo que es desinteresado en ávido deseo por primar? ¿La paz siempre se convertirá en lucha? ¿Las naciones solo se forman mediante las guerras? ¿El otro es siempre enemigo y competidor?
¿Fue el complot de los americanos el desencadenante de la desgracia de Tristão al transformar su altruista misión multiplanetaria por la humanidad en guerra local?
¿O fue la traición de una mujer su perdición? ¿O simplemente fue el azar, o aquella ley no escrita que dicen los modernos: que si cosa mala puede acontecer, acontecerá?
¿Fue el imán de su colosal fortuna lo que atrajo la desventura a su vida?
Inquiría intentando leer entre líneas, pero mis entendederas no eran suficientes para llegar a esa profundidad. ¿O tal vez eran todas esas cosas a la vez?
Intentaba sacar un corolario de aquél cúmulo de causas y consecuencias, quizás para que esa enseñanza me evitara tropezar en la misma piedra.
Si Tristão vuelve, se lo preguntaré. Aunque dudo que él mismo sepa discernir la causa primera o principal de su desventura. Después de todo, si él la hubiera entendido en mi tiempo —su pasado—, la conocería en su futuro y podría haberla evitado.