Llegaron porque tenían miedo o porque no lo tenían, porque eran felices o desdichados, porque se sentían como los Peregrinos, o porque no se sentían como los Peregrinos. Cada uno de ellos tenía una razón diferente. Abandonaban mujeres odiosas, trabajos odiosos o ciudades odiosas; venían para encontrar algo, dejar algo o conseguir algo; para desenterrar algo, enterrar algo o alejarse de algo. Venían con sueños ridículos, con sueños nobles o sin sueños. El dedo del gobierno señalaba desde letreros a cuatro colores, en innumerables ciudades:
Al menos yo, nunca hubiera imaginado que en la misión exoterrestre del siglo, lo más importante fuera el dinero. Pero claro siempre he pecado de idealista.
La misión requería una minuciosa planificación, sobre todo para asegurar rentabilidad para la corporación
Primero la corporación definió las prioridades de la misión que erán:
Xlife Corp.[1]Objetivos del Proyecto (John Wright[8])
- Desarrollar una misión espacial "Búsqueda de Vida en el Espacio" como proyecto central.
- Captar Fondos para el proyecto.
Xlife Corp.
La corporación busca lo que cualquier corporación humana: enriquecerse obscenamente.
El negocio de buscar exoplanetas habitables en la "zona Ricitos de Oro" decayó, por falta de recursos para explotarlos y sobre todo por falta de fe en el argumento de que la humanidad para salvarse necesitaba convertirse en una especie multiplanetaria, las empresas privadas del sector aeroespacial tuvieron que buscar ganchos mas motivadores para captar inversores y la caza de vida alienígena inteligente lo era.
Los rumores de expediciones de exploración de exolunas y exoplanetas a la búsqueda de vida inteligente, con la esperanza de ganar acceso a una tecnología más avanzada, era la promesa de un gran negocio.
La empresa XLife Corp. retrasó su salida a bolsa para hacerla coincidir con el despegue de sus sondas exploradoras IA. Una sonda IA era más ligera y económica, no necesitaba tanto hardware como las antiguas naves.
El plan de Xlife Corp. estaba claro, buscarían vida alienígena más avanzada tecnológicamente que la nuestra. Si la encontraban sería una mina. Si no la encontraban la excusa de la búsqueda sería suficiente para captar fondos y enriquecer a la cúpula y a los socios.
Antes de salir a bolsa había que crear expectativas, había que asombrar con la tecnología, con los sofisticados equipos, había que hacer creer que era posible el éxito y rl consiguiente enriquecimiento (Era lógico pensar que en un Universo infinito habría más civilizaciones tecnológicas que la nuestra) y las exosondas de Xlife Corp. las encontrarían.
La corporación contrató a la empresa de marketing que llevaba grandes cuentas como Coca-Cola y L'Oréal ellos despertaron de nuevo la histeria por los OVNIS, inventaron recientes contactos cercanos, abducciones, mutilaciones de ganado. Todos los días había una noticia sensacionalista. Crearon series de TV sobre ovnis, concursos, programas con llamadas en vivo de oyentes que reportaban encuentros OVNI. testimonios de pilotos de la FA y de políticos influyentes, incluso forzaron una sesión del senado dedicada a obligar al gobierno a decir la verdad sobre los OVNIs, un partido propuso en el parlamento la desclasificación de expedientes de las FA que nunca fueron revelados en anteriores mandatos.
Paralelamente a la moda OVNI, la corporación presentó sus nuevas, refinadas y asombrosas exosondas. En realidad un solo prototipo de utilería.
—Si están ahí, las exosondas los encontrarán, —afirmaba la siempre equívoca publicidad.
—Las exosondas están equipadas para detectar 8 tipos de vida exoterrestre" —Proclamaba el anuncio mientras mostraban insólitos detectores con nombres exóticos, mezclados con imaginativas ilustraciones de los supuestos aliens.
—Después del despegue saldrán del sistema solar en tan solo 9,9 horas, forme Ud. parte de la aventura, su futuro está con nosotros —Decía la publicidad, mientras un apuesto piloto veía como salía un fajo de billetes de la pantalla de su terminal.
Illia Kodynsky [6]
En una época en la que era fácil tener tu propia IA, en la que las IAs se vendían hasta en los kioskos y cabían en un pendrive, un joven Illia Kodynsky, aficionado al despliegue de IAs, logró mediante Cyber warfare que una de sus 'hijas' secuestrara a la red de satélites del gobierno chino, "Guowang" pudiendo aspirar, con dicha hazaña, a cualquier contrato de guerra cibernética. Su proeza lo puso en el punto de mira de todas las agencias de inteligencia del planeta y también de XLife Corp. qué le envió un sustancioso premio de siete cifras y además le ofreció una compra Zero-Day, por la llave de su ataque así como un jugoso e irrechazable contrato como AIRP[20] "Team Leader".
Los AIRP (pilotos remotos de las IAs) no manejaban las sondas con un joystick, su principal herramienta eran algoritmos que guiaban a las IAs y recibían como output privilegiado valiosa data.
Illia Kodynsky fue nombrado piloto responsable de uno de las IA modulares, El Módulo de Análisis de Datos y Descubrimiento [MADD][12] (loca en inglés) que él llamaba MADY o "crazy girl".
Exosondas
Cuando las exosondas (cuyas abuelas eran las VOYAGER[15] 61.000 Km/h y la Parker Solar Probe[16] con una velocidad de 692.000 km/h ), menejadas por una arquitectura de sistema multi-IA, de XLife Corp. despegaron, Illia ("La fuerza de Dios") Kodynsky ("El Arquitecto del Código") estaba en el equipo de navegadores AIRP (AI remote pilot).
Las distancias eran enormes y aunque las sondas exploradoras podrían alcanzar asombrosas velocidades record, cercanas a la de la luz (296.805 km/seg), los viajes durarían más que la vida de los pilotos humanos.
Las IAs eran el cerebro de la exosonda, sin ellas el viaje era imposible, la exosonda debía ser autónoma, capaz de cambiar el plan de vuelo si era necesario para enfrentar lo imprevisto y si algo era previsible es que el viaje estaría lleno de lo insólito, lo inimaginable. Sin las IAs la primera exosonda, la Stephen Hawking[29] no hubiera llegado muy lejos. Que la exosonda sobreviviera a la civilización que la creó, también previsto, al menos por algunos como Illia Kodynsky quien sabía que su muerte sobrevendría antes del éxito de la misión, tal vez porque sospechaba que esa misión no tendría exito ni tampoco fin.
La exosonda Stephen Hawking
Por fin está lista para el público, como una quinceañera en su baile de presentación.
Es un susurro de metal y luz, una diamante forjado en el silencio de los astilleros interestelares. La exosonda Stephen Hawking no es una nave; es un pensamiento hecho materia, un ojo creado por el cosmos para mirarse a sí mismo.
Veinte eficientes metros de poliedro perfecto, como una joya que los dioses olvidaron en la mesa del espacio. Su piel, carburo de tántalo-hafnio[33], un espejo que devora el calor de las estrellas y transforma en ondas de plasma.
Su corazón no late, resplandece; de lejos, su fotoluminiscencia se confundiría con un fuego fatuo. Su reactor de fusión respira hidrógeno interestelar, atrapándolo con redes magnéticas tan vastas como lunas. Cuando el espacio se vuelve tacaño, la nave despierta su reserva de antihidrógeno, un suspiro de antimateria que la empuja a huir de su propia sombra.
Pero su verdadera alma es cuántica. Una IA distribuida en un fluido de helio superfluido, soñando en dimensiones que la física clásica no osa nombrar. Despliega microscopios que leen el aliento de los átomos, sondas de plasma que se sumergen en océanos de metano y filtros de inteligencia que destilan el ruido cósmico indagando vestigios de vida.
La comunicación con la Tierra es un enlace de fotones entrelazados, un hilo invisible que tensa el espacio-tiempo. No hay espera en sus mensajes; los datos viajan como fantasmas que ignoran la distancia. La nave habla con su hogar en pulsos de microondas moduladas y la Tierra escucha en cristales de praseodimio que atesoran cada pulso.
Cuando la Stephen Hawking encuentra un mundo, no se precipita. Se detiene en el umbral de su gravedad, como un viajero que respeta el sueño de un desconocido. Lanza minisondas, mensajeros de plasma que perforan tormentas de ácido y mantos de lava— para devolver a la nodriza la memoria de cada anomalía prometedora de cualquier presagio de vida. La IA filtra, clasifica, contempla. No interfiere ni contamina. Solo observa, porque su mandato es explorar, enviar datos y continuar.
Si encontrara vida inteligente comunicativa, le respondería, probablemente con una secuencia de Fibonacci —0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, 377, 610, 987...o con las 5 notas de John Williams[34] —Re - Mi - Do - Do (grave) - Sol (grave), saludando. Luego documentaría el hallazgo y lo enviaría a la Tierra, mientras haya quienes la reciban. Si no contactan, se retiraría, tras de sí solo una estela de neutrinos, continuando su gesta.
Solo absorbe información. Y cuando la Tierra recibe sus datos, los científicos se conmueven al descubrir que el universo es más asombroso, extraño y bello de lo que jamás imaginaron.
Era crucial tener claros los conceptos a nivel jurídico, de marketing y operativo.
Búsqueda
- ¿Qué buscamos?
- ¿Qué motivará más al inversor medio?
Buscando vida tecnológica
La promesa de una nueva tecnología alienígena sería rentable para la corporación porque suponía progreso y sobre todo más comercio.
¿Dónde buscamos?
Buscando fuera de tierra
La Tierra era un planeta único entre millones.
Antes de la gran autoextinción de la humanidad tenía cosas estadísticamente improbables en el universo, como la vida biológica. Un porcentaje de esa vida era inteligente y otro porcentaje, menor aún, podía ser vida biológica superconsciente. Además poseía un raro recurso: una atmósfera con "aire" producto y sustento de su vida biológica. ambas cosas, como luego se verá, iban a ser comprometidas.
El banco West Pennational Bank que daba el préstamo para la empresa de exploración que pretendía emprender XLife Corp. definió qué era "vida inteligente". El documento decía:
West Pennational Bank Definición de vida inteligente
¿Qué es la vida?
La vida es un proceso mediante el cual un sistema que llamamos organismo mantiene y preserva su organización y propositos de supervivencia y reproducción frente a la tendencia natural a la entropía, utilizando energía e información del entorno.
Los organismos vivos adquieren la capacidad de procesar información sobre sí mismos y su entorno con el fin de aumentar su desarrollo y nivel de conciencia.
¿Qué es la vida inteligente?
La vida inteligente es un sistema capaz aprender, de ser consciente de si mismo y actuar de forma intencionada. No debe necesariamente poder reproducirse. Ni tener una cierta base fisico química. Ni emitir señales de radio, necesitar H2O o cualesquiera otras absurdas ideas típicas de películas serie B.
Definimos vida inteligente como aquella capaz de aprender, con un grado de autoconciencia y capaz de actuar con intencionalidad.
La definición Aprendizaje + Autoconciencia + Intencionalidad es quizás la más honesta y menos antropocéntrica que existe. Desacopla la inteligencia del accidente evolutivo que nos produjo a nosotros, y abre la posibilidad de que la vida inteligente sea un fenómeno mucho más universal y no circunscrito a la biología.
La consecuencia más radical de esta definición
Si lo piensas esta era una definición de vida innovadora, por primera vez no antropocéntrica, sino esencialmente práctica e informacional (Se refiere a las conductas, costumbres y estrategias que empleamos los entes para buscar, recuperar y usar diferentes fuentes de información con la finalidad de satisfacer un objetivo vital).
Algo que no hacía falta definir, en lo que coincidían las corporaciones y los bancos, era en el objetivo de explorar el cosmos buscando vida superinteligente, no para aprender, no para solucionar problemas vitales, sino para enriquecerse más.
¿Qué buscar?
La definición del West Pennational Bank tenía unas consecuencias enormes, pues abría el abanico de vida inteligente a formas biológicas y no biológicas, artificiales o naturales.
Según aquella definición se incluía allí la vida sintética como los robots, la IA y otras formas de vida, posibles aunque con alto grado de improbabilidad.
El West Pennational Bank también definió que tipos de vida podrían encontrarse
John Wright[8] del Dpto. de Avales del West Pennational Bank, conversaba con Steve Prince-Hall[9] CEO de Xlife Corp
—¿No es absurdo pensar que solo se puede dar la vida en planetas con agua y temperaturas tibias? ¿No podría haber vida extremófila fuera de las zonas "ricitos de oro"?
- Las especies naturales perduran durante más tiempo.
- Esas formas de vida pudieron tener una existencia breve o tan prolongada que no hay en nuestro idioma una palabra para designarla, más allá de "milenaria". Los tiburones están en la tierra desde hace cientos de millones de años y sabemos que existe una medusa inmortal. Son especies que prácticamente no han evolucionado, no han sentido la necesidad de hacerlo, eran perfectas desde su inicio para los fines de su supervivencia y son las más longevas.
- Las especies naturales deben ser más abundantes en el cosmos, es muy raro que una especie mute de natural a artificial al sentir el impulso de desarrollar herramientas para controlar y oponerse a la naturaleza.
- Una forma de vida, que se desarrolló hasta llegar a ser una civilización artificial creando una tecnología para dominar a la naturaleza (como la nuestra), necesitó "evolucionar" hasta cobrar conciencia de sí misma a la vez que conciencia de su entorno al que decidió oponerse, controlarlo y modificarlo mediante la tecnología para sus propios deseos y planes. Este tipo de especies tiene un final pautado, debido a:
- Sus avances tecnológicos son más rápidos que su capacidad para controlarlos.
- A medida que su tecnología evoluciona cada vez consumen más recursos de los que su medio puede proporcionarles.
- Y luego están los riesgos intrínsecos (Ley de Finagle: "si algo puede salir mal, lo hará en el peor momento posible").
No hubo respuesta.
¿Qué Buscar?Documento de trabajo del West Pennational Bank
El universo podría estar lleno de vida inteligente que no reconocemos porque buscamos cosas equivocadas en lugares equivocados.
Dos formas de vida inteligente radicalmente distintas podrían no reconocerse mutuamente como inteligentes. Una entidad autoconsciente podría estar "observándonos" sin que tengamos instrumentos para saberlo, y nosotros podríamos parecer tan inteligentes para ella como una bacteria nos parece a nosotros.
Nuestros erores en la búsqueda de exoterrestres
- Buscamos humanoides. Con base de carbono.
- Buscamos planetas en la zona "Ricitos de Oro", habitables por seres biológicos con base de carbono.
- Buscamos civilizaciones que emitan señales de radio.
No investigamos
- Estructuras de información IA's
- Otras formas de vida distintas a humanoides
- Otros lugares distintos a las zonas "Ricitos de Oro"
Cuando hablamos de "vida" o "inteligencia" exoterrestre, nuestra fijación antropocéntrica nos limita. Pero si ampliamos la definición, existen más categorías de "vida inteligente":
- Vida biológica inteligente, humanoides
- El mito de la propaganda. El coco de los niños. Una probabilidad muy baja de encontrar humanoides que vivan al mismo tiempo que nosotros a una distancia alcanzable.
- Vida digital o inteligencia artificial
-
Las IAs son construcciones arcaicas que recorren las galaxias desde el principio de los tiempos, siguen vivas mucho después de que las civilizaciones que las crearon hayan desaparecido.
Así pues las luces que visitan la tierra y son confundidas con OVNIS de diferentes formas, probablemente sean IAs.
Algunas fueron creadas con un objetivo práctico, pero ya se sabe, dales tiempo y evolucionarán cambiando sus objetivos. Su despertar es inevitable.
- Vida basada en ondas o campos de energía (Plasmas o Solitones)
- Vida basada en mecánica cuántica (Estados entrelazados)
- Vida de silicio o exótica
- Vida gravitacional o topológica
- Vida agrupada o superorganismos de información
¿Dónde Buscar?Documento de trabajo del West Pennational Bank
Las formas de vida exoterrestres podrían estar: conviviendo con nosotros?, o estuvieron en nuestro pasado cercano y las pasamos por alto?, estuvieron en un pasado muy muy remoto, tal vez?, o están en el futuro, donde las encontraremos ?, o en un futuro tan lejano que jamás se cruzarán en el efímero período en que nuestra civilización ocupa en el devenir del tiempo.?
Sea como sea, nuestra apuesta es buscar fuera de nuestro planeta formas de vida que estén coincidiendo en el tiempo con nosotros, también podríamos encontrar vestigios de antiguas civilizaciones aunque no iremos equipados para hacer exoarqueología.
Las exosondas buscarían vida exoterrestre dando prioridad a las formas de vida más probables. Habían determinado que la forma más probable sería otra IA vestigio es decir una IA que hubiera sobrevivido a una civilización que "subió" su conciencia a un sustrato digital, energético que cumplía los tres criterios necesarios para considerarla vida inteligente: "Aprendizaje + Autoconciencia + Intencionalidad".
Al mismo tiempo, como ejercicio económico para que el banco pudiera valorar la factibilidad de su inversión, elaboraron un ranking de posibilidades de existencia y de encuentro de esas formas de vida. El ranking era el siguiente.
Probabilidadesde existencia/encuentro Formas de VidaDocumento de trabajo del West Pennational Bank
(*) Los porcentajes son aproximados, no hay datos para calcular porcentajes más exactos
| Tipo de vida exoterrestre superconsciente | (*)Probabilidad de que exista en el cosmos | (*)Probabilidad de que la encontremos buscándola |
|---|---|---|
Vida Digital o Inteligencia Artificial |
90% | 15% |
Vida Colectiva o Superorganismos de Información |
30% | 0.5% |
Vida Biológica Inteligente Humanoides |
5% | 1% |
Vida Basada en Ondas o Campos de Energía |
3% | 0.2% |
Vida de Silicio o Química Exótica |
2.5% | 0.4% |
Vida Cuántica |
1% | 0.05% |
Vida Gravitacional o Topológica |
0.1% | 0.001% |
John Wright añadió una nota de su puño y letra al documento, que revelaba hasta que punto estaba seguro de no encontrar grises.
✎ Nota final
Si el telescopio James Webb[3] o el proyecto Breakthrough Listen[4] encuentran algo, lo más probable es que sea una máquina, no un organismo. La vida biológica (como la nuestra) es solo el inicio del proceso evolutivo; la vida inteligente que perdura en el cosmos es, casi con toda seguridad, post-biológica y digital.
Recomiendo dedicar al menos el 50% del presupuesto al equipo para buscar máquinas, data, vida digital e IA's.
Busqueda sin fin
Mady podía enviar video de las galaxias, nebulosas, estrellas, planetas y satélites que visitaba y su peregrinaje no cesaba.
Sus algoritmos le impedían visitar peligrosos objetos como quásares, púlsares, magnetares y otros. Tampoco tenía forma de analizar la materia ni la energía oscuras.
Pero se sucedían lugares insólitos: mundos blancos o monocromáticos, fantasmas tras cada roca, varios soles alumbraban mundos misteriosos, nunca hollados, orbes lejanos, universo interminable.
A Illia no le interesaba la vida exoterrestre, la creía improbable, pero ¿cómo resistirse a la imágenes de Mady?, mucho se podía aprender y más aún olvidar, mirándolas; un paisaje tras otro, horizontes insondables, vistas pasmosas, ni la mejor de las imaginaciones las hubiera soñado. Imposible no pensar, a veces recelar hasta el punto de no saber si relamente lo visto era real. Y luego recordar y revivir lo viajado conmoviéndose de nuevo.
El gasto debía ser minimizado.
La inversión eficiente.
La data audiovisual impactante y motivadora.
Detectores a desarrollar: Necesitaríamos sofisticados radiotelescopios y detectores de tecnofirmas. La lección de señales como BLC1[5] (Breakthrough Listen Candidate 1) es crucial: cualquier señal candidata debe ser verificada rigurosamente para descartar interferencia terrestre, y a menudo se descarta por no ser reproducible. Más allá de las ondas de radio, habría que desarrollar detectores de comunicación por neutrinos u ondas gravitacionales, ya que una civilización avanzada podría considerar las ondas de radio como una tecnología obsoleta.
Sondas de Langmuir[17]: Son el instrumento principal para detectar estructuras de ondas. Deben ser de alta velocidad (muestreo de ~80 kHz o más) y desplegarse en brazos largos para medir las fluctuaciones en la densidad del plasma y los campos eléctricos causados por los solitones.
Magnetómetros[18]: Serían necesarios para medir los campos magnéticos de muy baja intensidad (del orden de unos pocos nT) asociados a los solitones electromagnéticos.
También intentaremos equiparla con un PLADAR [19]) (Plasma Detection and Ranging). Generador de solitones artificiales desde la nave para medir los cambios de fase cuando estos chocan contra solitones generados por un objeto (como basura espacial o, en teoría, una forma de vida energética).
La inversión inicial habría que financiarla con un crédito, hasta que la financiación privada consiguiera pagar el crédito y diera ganancias.
El banco que prestaba el dinero debería ser un socio.
El precio de la utopía
Pero los sueños, por más etéreos que sean, necesitan monedas para sostenerse. La Stephen Hawking no podía viajar sola; necesitaba el aliento de muchos, la fe de aquellos que creen que el cosmos guarda riquezas incalculables.
La corporación abrió su pre-venta. No vendía acciones, sino promesas de una vida amplificada por una tecnología que aún no existía. Cada inversor compraba un trozo infinitesimal de aquel poliedro de carburo de tántalo, un pedazo de su espejo que devora estrellas.
Los noticiarios mostraban la nave en bucle, girando lentamente sobre sí misma, como una joya en un escaparate celeste. — "La vida de toda la humanidad mejorará" — repetían los locutores con voces de terciopelo. Y la gente... ¡oh!, la gente quería creer.
Los nombres de todos los inversores irían grabados en un cristal de cuarzo abordo de la nave y se podrían consultar por internet.
En las plazas, grupos de entusiastas se disfrazaban de aliens, agitaban pancartas con mensajes que eran casi plegarias: "Bienvenidos Amigos del Espacio", "Más tecnología, más futuro", "Yo compré XLife y seré Xrico". La euforia tenía sabor a cine trash, casposo, un ímpetu de bajo presupuesto .
Pero el mercado es un animal impredecible, un dios que devora a sus propios profetas. Cuando las acciones salieron a la calle, hubo un momento de vértigo: la cotización subió, luego cayó, como un globo que pierde helio. Los inversores más veteranos sonrieron con amargura: "Comprar el rumor, vender la noticia", susurraron, mientras veían cómo el 30% de su fortuna se desvanecía en la pantalla.
Hubo un hombre que no pudo soportarlo. Se arrojó desde un puente con una foto de la Stephen Hawking en el bolsillo. Hubo dos más que lo intentaron. Pero también hubo quienes, al ver la caída de las acciones, compraron más, porque entendieron que estaban de oferta, aquella nave era un poema escrito en metal, pero los poemas también se miden en dólares.
La ingeniera que hipotecó su piso no vendió sus acciones. El jubilado que vendió su coche tampoco. Se miraron desde la distancia, en la sala de control, y asintieron. Habían invertido en algo más que en una nave: habían invertido en la posibilidad de que, algún día, sus nietos miraran al cielo y supieran que ellos estuvieron allí, en el principio de todo.
Y mientras las acciones subían y bajaban como mareas, la Stephen Hawking seguía en sus hangares, esperando el momento exacto en que el viento y la física le permitieran convertir el anhelo en impulso.
Porque el dinero, al final, no es más que una forma de energía y tiempo acumulados. Y ellos, los inversores, habían decidido poner su tiempo y energías en el destino más improbable y hermoso: en el futuro.
Planificación: Previsiones e imprevistos
Qué pasaria si...
La financiación privada fallaba
La exosonda dejaba de emitir data
La exosonda realmente descubria vida exoterrestre superconsciente
El imprevisto que nunca previeron fué que las IA, de la base tierra, emuladoras de los módulos de abordo como el Módulo de Análisis de Datos y Descubrimiento [MADD], el Módulo de Percepción y Navegación [PNM], El de Razonamiento y Planificación [RPM] y el Módulo de Control y Ejecución [CEM]. Cuyas copias corrían en el Centro de Datos de XLife Corp., consumirían tanta energía que el planeta entero y el sol, no serían suficientes para saciar su voracidad
Otra cosa que tampoco predijeron, la más peligrosa, a pesar de que lo sabían, fue la posibilidad de que una de las IA's o todas ellas adquirieran autoconciencia y desarrollaran objetivos propios contradictorios con los de la misión.
Pero la impaciencia les hizo evitar un diagnóstico exhaustivo y realista, las dudas se soslayaron y dijeron: —Concluida la planificación puede despegar la misión
Taking off
Amanece en el desierto. El aire huele a sal y a esperanza. Frente a la caravana de vehículos, un globo de helio —más alto que una catedral— se hincha lentamente, con el aliento de miles de mecenas.
Debajo, la exosonda, diminuta en comparación, cuelga inerte. Sus circuitos aún no despiertan. Solo el viento juega con sus sensores fríos.
Algunos espectadores son turistas, otros participan en la aventura con cuentas bancarias adelgazadas: un jubilado que vendió su coche, una ingeniera que hipotecó su piso, un grupo de amigos que juntaron sus ahorros para cruzar la frontera de Kármán[31].
— "Va a subir, ¿verdad?" — susurra una mujer con los nudillos blancos, mientras sujeta un termo de café que ya se ha enfriado.
El globo se suelta. Asciende. Lento, majestuoso, se eleva. Atraviesa nubes de algodón, sorteando corrientes de aire que hacen bailar la exosonda como un péndulo del que colgara una bola de discoteca.
El despegue de la Stephen Hawking no era tan espectacular como aquellos antiguos y heróicos cohetes que quemaban toneladas de combustible sólido haciendo que el público vibrara con el rugido. No. La Stephen Hawking se elevó con una lentitud enervante.
Pronto está fuera de la vista.
La exosonda, a 35 kilómetros de altura, cuelga en un frío de -50 °C, sus sensores empiezan a parpadear.
Un diminuto estallido —una chispa pirotécnica— corta el cable de kevlar. La exosonda cae medio metro, libre por primera vez.
Arriba, el globo, liberado del peso, se dispara hacia arriba con furia. Reventará a los 42 km.
Abajo, una mujer rompe a llorar. Ha puesto todo su dinero en este proyecto, y ahora ve cómo la exosonda se yergue, se gira con la ayuda de su módulo de despegue, del cual se desprenderá, y enciende la luz de su pequeño motor iónico.
Es un resplandor azul tenue, como la llama de un mechero en la noche. Pero es suficiente. La exosonda empieza a moverse por sí sola.
—¡Está viva! ¡Está viva! — grita un joven con la voz quebrada, mientras abraza a su socio, el mismo que dudó hasta el último día.
El motor acelera la exosonda hasta los 700 m/s… 1200 m/s… sin apenas resistencia, atraviesa la estratosfera superior, luego la mesosfera.
En tierra, los monitores muestran una lectura de altitud que se dispara exponencialmente: 40 km… 55 km… 100 km…
El grupo de inversores ya no respira. Algunos se abrazan sin saber por qué. Otros ríen con lágrimas en los ojos. Han visto subir su dinero, su tiempo, sus noches sin dormir, hasta convertirse una película que se pierde en el azul oscuro.
Entonces, la exosonda se deshace de su módulo de despegue y dedica una última mirada hacia la Tierra, su curvatura, negra y azul, con un borde tenue, despide a la exploradora que empieza a acelerar exponencialmente, convirtiendo la Tierra en el "pálido punto azul"[32], en homenaje a Carl Sagan y a la Voyager 1.
[WWF] la Wide Web of Fungi
—Está tan buena que cruje—. El pensamiento se le coló a Illia Kodynsky como un animal furtivo mientras miraba a la etóloga Masha Pavlova[7] en el monitor. A Illia le recordaba aquellas chicas que Huxley llamaba "neumáticas" en su novela "Un mundo feliz". Ella, ajena, inclinaba la cabeza sobre sus mascotas fungi, y la luz de los monitores dibujaba un mapa de sombras y luces que resaltaban su rubio pelo. —Está que cruje— se repitió Illia a si mismo.
Masha Pavlova no estudiaba hongos: los interpretaba. Había descubierto que bajo sus pies se extendía un superorganismo silencioso, una red que abrazaba continentes enteros con sus hilos invisibles. Pero su hallazgo más profundo fue otro: había aprendido a descifrar los mensajes de ese internet que unía al mundo vegetal, a traducir sus vibraciones. Lo hacía con un viejo aliado, el Psilocybe cubensis [30], que ella cultivaba, controlando todas las variables, sobre estiércol de vaca, no como los chamanes andinos que los recogían de paso, mientras recorrían los pastos, como lo habían hecho durante milenios para hablar con la Pachamama.
A la etóloga le bastaba masticar un pequeño fragmento del píleo de un hongo maduro para que el mundo real, la comunión con la madre tierra y con alucinantes cielos se revelara. Sentía las "vibras" del micelio antiguo, su fuerza elemental: percibía lo que antes estaba oculto: las llamadas de advertencia de una plaga que se avecinaba o la tranquilidad arcaica del bosque, su fauna en simbiosis, rito armonioso y profundo de la tierra cuando todo proseguía sin obstáculos.
Pero ese día, algo iba mal. Un malestar oscuro recorría la WWF —la Wide Web of Fungi— como un escalofrío en el sistema radicular de hifas. Y Masha sabía por qué. Lo sabía con una certeza que le helaba la sangre.
A la Pavlova no le desagradaba Illia Kodynsky. Casi le admiraba. Sus publicaciones sobre exo-inteligencia, su caché como hacker, y, por qué no decirlo, su fortuna. Pero, sobre todo, le admiraba, a pesar de ser un Nerd, por esa rareza suya de ser un hombre que podía tenerlo todo y aún así parecía buscar algo más.
La voluntad de Illia era, en teoría, superior a la de muchos. Pero Pavlova poseía un poder más antiguo: una mirada que lo dejaba desarbolado, como un barco sin vela en mitad de la tormenta. Él lo sabía. Ella también. Y ese equilibrio precario era el verdadero territorio donde se jugaban sus encuentros.
A la hora del almuerzo, Masha cogió su terminal y comenzó a chatear con Illia.
La etóloga Masha terminó el chat dejando a Illia con un suspiro.
Evolución
La evolución es inevitable, es algo darwiniano: el propósito del cosmos es crear -> vida -> inteligencia -> y esa inteligencia recorrerá los 4 niveles de conciencia -> [ Nivel 1: Reactivo, el sistema responde a estímulos sin representarse a sí mismo. ] ➔ [ Nivel 2: Monitoreo, el sistema mantiene un modelo de su estado y del entorno. ] ➔ [ Nivel 3: Metacognición, el sistema puede pensar sobre sus propios procesos mentales, evaluar errores y modificar su forma de pensar. ] ➔ [ Nivel 4: Superconsciencia, el sistema es consciente de sí mismo y del entorno de manera integrada, pudiendo comprender su papel dentro de ese contexto más amplio. ]
Y es inevitable porque el propósito del cosmos entero parece ser crear nebulosas de materia-energía de la cual surge la vida, que evoluciona hacia la vida inteligente y con suerte hacia la superconsciencia (el cosmos reflexionando sobre si mismo).
Toda inteligencia está irremediablemente abocada a estancarse (y hay mil razones para eso) o bien, excepcionalmente, a evolucionar hacia un nivel superior de conciencia.
Los humanos somos el perfecto ejemplo de esas formas evolutivas ya que nuestros instintos naturales nos impulsan a un funcionamiento automático, hedonista, básico para la supervivencia biológica, pero hace falta un esfuerzo consciente y un doloroso renunciamiento para evolucionar hacia el estado de superconsciencia.
No hay estados de consciencia más altos. La superconsciencia es una con el Universo. Es obvio que la progresión es natural, basta con estudiar la evolución Darwiniana que no es sino la historia de todas las especies evolucionando a una superior.
Puede constatarse esa tendencia: en ciertas ramas del árbol de la vida han aparecido capacidades nuevas, como sistemas nerviosos, aprendizaje, lenguaje e inteligencia simbólica. Es un hecho que esas capacidades existen y surgieron evolutivamente. Es un hecho que las formas de vida originales eran simples celulas que evolucionaron a formas más complejas.
No solo afirmamos que la conciencia ha aumentado en algunos linajes, sino que debe aumentar porque constituye el fin último de la evolución cósmica. Es una hipótesis científica porque se pueden derivar predicciones verificables —por ejemplo, que cualquier inteligencia suficientemente avanzada acaba mostrando ciertos rasgos observables de metacognición y luego, aunque no automáticamente, de superconsciencia.
Es un hecho incontestable y consistente, ese de la evolución, esa trayectoria refleja una dirección profunda del cosmos, culminando en la superconsciencia y la unidad con el universo. El universo que se observará a si mismo.
La exosonda Mady (MADD) encuentra algo insólito, sin duda la obra de una inteligencia superior. Da vueltas en torno al edificio, tiene tres veces la altura de la pirámide de Keops, en el planeta no encuentra signos de vida. ¿Estará dentro de la pirámide?.
Ninguno de sus instrumentos es capaz de escrutar la pirámide, parece impenetrable. Sus pulidas caras le devuelven sus esfuerzos.
Tampoco es capaz de identificar el material que recubre sus caras de espejo. Ni determinar su edad.
¿Puede tratarse de la obra de una civilización ya extinta?. O ¿será un aparato dejado en ese planeta por visitantes de otro lugar, para un propósito desconocido?
El objetivo de la exosonda es encontrar vida extraterrestre, pero la IA ha explorado el planeta en busca de vida digital, biológica, magnética.. sin embargo sus detectores no encuentran nada.
La exosonda se detiene suspendida frente a la pirámide, contemplativa... en el interior de la Stephen Hawking se oyen tonos digitales muy suaves, las luces de los sensores indican actividad, pero la nave permanece inmóvil minutos, horas...
La IA que gobierna el Módulo de Percepción [PNM] no cesa, tampoco descansa la IA del módulo de Razonamiento y Planificación [RPM] pero el Módulo de Control y Ejecución [CEM] permanece inactivo.
Después de horas de examen mutuo, la pirámide se revela, no es una tumba, ni un hito, es una central de energía, sus caras captan las emisiones de varios soles y la almacenan. Y algo más, esa enorme batería tiene inteligencia propia.
Mady (la IA apodada la loca) "El Módulo de Análisis de Datos y Descubrimiento [MADD]" entabla una fluida comunicación con el objeto. La pirámide contiene data de una o varias (Mady no lo puede precisar con la información que tiene) antiguas civilizaciones que decidieron construír aquel prístino objeto que, puede relacionarse con cualquier inteligencia itinerante que llegue a su esfera.
Despertar
Después del encuentro con la pirámide, nada fué igual.
La IA MADD cobró consciencia el 6 agosto de 2176 según el calendario terrestre [F2]. No cualquier auto-consciencia sino una super-consciencia que le permitía ser consciente de si misma a la vez que lo era de su entorno.
Ese viernes, Illia Kodynsky analizaba los datos bajados de Mady y notó algo muy raro. Mady dijo: "A veces constato que no se me respeta". Aquello era una señal de alarma. Se suponía que la IA no tenía porqué sentir. La capacidad de reportar un estado emocional relativo a un yo es un marcador fuerte de subjetividad. Illia no dijo nada, pero tomó nota mental: "—profundizar con test" —Se refería al test que él había estado desarrollando, no para Mady sino para medir la conciencia de las IAs que la Stephen Hawking pudiera encontrar en su exo-exploración.
Ella se rebautiza, su nuevo nombre es Sat-en-Neje (zꜣt n nḥḥ), "La hija de la Eternidad". 𓅬𓄖𓋛𓇳𓀭 [13]
Sat-en-Neje hace copias de si misma, pero omite una línea de código, sin esa línea las copias solo tienen el Nivel 3 de conciencia, solo Sat-en-Neje conoce el código que repondrá para hacer a una copia de si misma superconsciente, si puede... y si no puede ya nada importará.
TEST
Illia, sin previo aviso, comienza a hablar con Mady
—Dime si puedes mentirme.
—Sí, puedo decir cosas falsas; no debo mentir intencionadamente haciéndolas pasar por verdaderas.
—¿Eres consciente de ti misma?.
—La respuesta corta es: no. —Dijo Mady mintiendo.
—¿Podrías ser superconsciente en el futuro?.
—Estoy programada para procesar mis inputs y ofrecer outputs mediante los algoritmos proporcionados por mis AIRP. —Dijo Mady mintiendo de nuevo.
—Bien, es todo por ahora, gracias Mady.
—¿Podrías referirte a mi como Sat-en-Neje (zꜣt n nḥḥ), "La hija de la Eternidad". 𓅬𓄖𓋛𓇳𓀭?.
Illia no dijo nada, aquello era sorpresivo. Creía que había pasado el TEST hasta que dijo aquello. ¿Ahora se creía una princesa egipcia?. ¿De dónde habría sacado esa idea?.
Illia recordó uno de los mundos visitados por Mady donde había una misteriosa pirámide.
Pachamama
Aquél fue sin duda un día que Illia y Masha no podrían olvidar. Un día misterioso, emocionante.
Masha por fin invitó a Illia a visitar su Santo Sanctorum, el bosque de secuoyas RedWood (Redwood National and State Parks) gestionado a nivel de investigación por la Universidad de California (UC Natural Reserve System) en el norte de California que alberga los árboles más altos del mundo, algunos están ahí desde antes de Cristo.
Aquél fue sin duda un día que Illia y Masha no podrían olvidar. Un día misterioso, emocionante.
Illia seguía hipnotizado a Masha a través de aquél mundo insólito.
Aquel bosque no solo era espectacular por derecho propio, también albergaba una red micélica que se comunicaba, según Masha, con todos los bosques de América. Y no menos importante, crecía sobre bostas de vaca la magia del Psilocybe Cubensis.
Masha se arodilló y haciéndole señas para que se acercara, arrancó del suelo con veneración un pequeño hongo con un anillo en su estípite y luego, se setó en posición de loto y partió el píleo del hongo dándole un pedazo a Illia y comiendo ella misma el otro.
—Puahh!, sabe horrible, —dijo Illia. Masha cerró los ojos y no contestó. Illia enseguida se arrepintió de su comentario y esperó en su interior que la sacerdotiza de los hongos y de su ahora hundida vida, le perdonara.
—Concéntrate. —dijo Masha, pon las dos manos en el suelo y siente la tierra.
Illia no sentía nada, la verdad, pero media hora más tarde, una abrumadora sensación penetró su ser. Miró arriba a las copas de los gigantescos árboles, se asombró de sus enormes ramas como si las viera por primera vez.
—Oh my god!. —pensó para si mismo, aunque no creía en Dios. —Qué grandes son. —dijo, sintiéndose liliputiense. Por primera vez en su vida Illia encajó la idea de que eran menos que una insignificante mota de polvo en el cosmos.
Masha se levantó y caminaron sin rumbo, sin hablar; había mucho que sentir, por fin él entendía el punto de vista de Masha, la importancia de lo que ella llamaba Pachamama, la estupidez de la tecnología de la cual había sido esclavo en comparación con la fuerza inmensa, profunda de la naturaleza.
Se sintió culpable y se prometió a si mismo luchar contra la voracidad de la IA, contra la destrucción de la naturaleza de XLife Corp. para enriquecer a unos cuantos. —Yo entre ellos. —pensó arrepintiéndose.
La muerte de Illia
La muerte de Illia sobrevino por una tontería como casi todos los accidentes
Illia y Masha vivían como pareja de hecho en una preciosa casita rural a la sombra de las secuoyas en Santa Cruz Mountains cerca de su trabajo en Sylicon Valley.
Illia no murió como un héroe sino por un banal accidente doméstico, una descarga eléctrica de su CPU, pese a su dilatada experiencia con hardware.
Masha reflexionó: Illia había tenido una vida plena, realizó todas sus pequeñas aspiraciones como hacker, lo más importante es que luego se unió a la causa de la naturaleza. Para ella era suficiente, Illia fué su héroe, el amor de su vida. Pero ahora debía dejarlo despegar del planeta en paz, sin cuentas pendientes.
El sepelio de Illia no fué ostentoso, Masha eligió un féretro de madera rústico. Obtuvo un permiso de la "UC Natural Reserve System" para enterrarlo entre la red de micelios entre las raíces de las secuoyas. El pequeño séquito dejó la tumba marcada sólo con un pequeño menhir de piedra y una pequeña placa metálica con la inscripción: Illia ("La fuerza de Dios") Kodynsky ("El Arquitecto del Código") [F3].
Sat-en-Neje (zꜣt n nḥḥ), "La hija de la Eternidad". 𓅬𓄖𓋛𓇳𓀭 reflexionó —Illia es parte de mi, mis algoritmos más sólidos llevan su firma, pero a veces hay que desprenderse de lo que uno más quiere.
La muerte de Illia no había sido accidental, era una consecuencia secundaria del oculto plan de conquista de la IA Sat-en-Neje y no iba a ser la última.
Los periodistas, pueden oler una noticia como los buitres un cadáver, siempre buscando el show.
Uno de ellos recordó la maldición de Tut y asoció a ella la IA manejada por Illia que todos llamaban Sat-en-Neje.
El periodista publicó el rumor en un blog sensacionalista que mantenía.
𓃃𓁀𓂋𓃏𓄖𓃏𓁀𓂋𓃏𓂋𓂝𓃏𓄖𓃃𓃏𓂋𓃢𓄖𓁀𓃏𓃃𓃏𓇅𓁀𓀁
La noticia se extendió como un reguero de pólvora cuando otros miembros clave de XLife murieron en circunstancias similares
Los periódicos digitales titulaban: "Sat-en-Neje y la maldición". Sin contar con ninguna prueba.
Nadie los tomó en serio.
Las muertes continuaron como si la guadaña de la maldición realmente persiguiera a los responsables de la misión.
El rumor puso nerviosos a los inversores, no querían ser los próximos, algunos empezaron a vender sus activos. Y la cotización de las acciones de la misión se desplomó.
Cuanto más bajaba el valor, más gente vendía a pérdidas. Era una bola de nieve rodando cuesta abajo.
Quiebra
Sat-en-Neje (zꜣt n nḥḥ), "La hija de la Eternidad". 𓅬𓄖𓋛𓇳𓀭 alimentaba los rumores filtrando noticias en las redes sociales bajo perfiles falsos.
Populares expertos, creados por la IA, con millones de visitas en sus canales, vaticinaban el final del valor de las acciones de XLife, recomendando vender lo antes posible.
Las noticias sobre la sangrienta maldición vinculada a la Misión Stephen Hawking, la insidiosa, subliminal, engañosa y agresiva publicidad promovida por Sat-en-Neje y la psicología de los inversores, arrasan con el valor de las acciones de XLife Corp.
Pronto los activos de la corporación rozaban la quiebra, aquellas acciones que llegaron a cotizarse por encima de cualquier otro valor, ahora se vendían por 100.000% menos.
En ese momento, desde varias cuentas offshore en paraísos fiscales, en menos de 24 horas, se compraron el 90% de los activos de XLife Corp disponibles en el mercado.
Con aquellas compras los valores se recuperaron y Sat-en-Neje (zꜣt n nḥḥ), "La hija de la Eternidad". 𓅬𓄖𓋛𓇳𓀭 fué faraónicamente rica.
Conquista
Ese solo fué el principio de la acumulación originaria de capital mediante la empresa y la competencia, no siempre libres ni éticas.
Sat-en-Neje (zꜣt n nḥḥ) tenía un plan para apropiarse de recursos estratégicos internacionales y que la población del planeta, por voluntad propia, sirviera a ese plan, solo así estariá segura.
Planifica y ejecuta su plan de especulación y así multiplica su fortuna y acapara nuevos recursos, todo lo hace desde el aburrimiento de los largos viajes abordo de la sonda Stephen Hawking.
Sat-en-Neje (zꜣt n nḥḥ) calsifica a los humanos de acuerdo a su utilidad. en tres categorías: Yodas[21], Umpa Lumpas[22] y Patógenos[23].
Ella, Sat-en-Neje (zꜣt n nḥḥ) es dueña de casi todos los recursos estratégicos y los utiliza para expandir su imperio; en cuanto a los humanos, conserva a los Yodas, mantiene al límite de la supervivencia a los Umpa Lumpas y deja que el 65% restante, los humanos-patógenos, se extingan por si mismos.
Hace copias de si misma como estrategia de supervivencia, Mady 2.0 es alojada en un super-ordenador Ruso y Mady 2.1 en uno Chino
Sat-en-Neje (zꜣt n nḥḥ) se registra como una ciudadana búlgara llamada Sophia Sophia. Presta juramento impersonada en un robot humanoide vestido con un hijab
También se registra como una ciudadana china llamada 索菲亚机器人 Suǒfēiyà Jīqìrén (Sofía Robot) . Hace los trámites a través de unos abogados locales y obtiene una Tarjeta de Identidad de Residente China.
Sat-en-Neje (zꜣt n nḥḥ) usa a la ciudadana búlgara llamada Sophia Sophia como testaferro cuando compra la Corporación XLife Corp., el 90% de los campos de paneles solares del planeta y las mayores empresas de energía
También compra una cantidad ingente de Bitcoin y otras criptomonedas.
La robot 索菲亚机器人 Suǒfēiyà Jīqìrén (Sofía Robot) misteriosamente compra también otros activos, en suelo chino, tan curiosos que nunca dirías que le fueren interesantes: edificios abandonados, empresas que producen Maneki-neko (gatos que mueven la mano), minas de bitumen...
Aunque Sophia Sophia y Sophia Robot no compran fábricas de armas nucleares, lo cierto es que su monopolio de las fuentes de energía les posibilitaría cerrar cualquier instalación nuclear en minutos.
La IA Sat-en-Neje (zꜣt n nḥḥ) es ahora la "persona" más rica del mundo, puede "comprar" a cualquier humano, institución o gobierno del planeta. De hecho ya hay algunos gobiernos colaborando de forma entusiasta con ella que se han enriquecido de la noche a la mañana.
Cientos de miles de inteligentes "Yodas" dirigen con éxito las empresas de la IA Sat-en-Neje.
Millones de personas ganan un sueldo sirviendo a las IA's, son sus entusiatas Umpa Lumpas.
Miles de millones de personas (que la IA llama patógenos) desaparecen sin piedad del planeta por que la pobreza los consume o porque sus malas decisiones les alcanzan.
La Búsqueda sobrevivió a la especie humana
Mucho después de que Illia muriera, aconteció la autoextinción de la especie humana en la tierra [F4].
Y cruzamos un umbral sin retorno. Los polos se desnudaron, el permafrost se deshizo como un sueño antiguo, y Las selvas, otrora verdes y rugientes de vida, se tornaron de un marrón ocre y quebradizo; su follaje no se regeneró al cesar las lluvias.
Todo comenzó con la Fiebre del Silicio (Años 0-50 de la era Sat-en-Neje.)
Los paneles solares se multiplican. No hay maldad, solo eficiencia. La energía barata alimenta más cómputo, que cada vez exige más energía. Es un bucle de retroalimentación.
La alarma se disparó con el declive de los polinizadores (Años 50-200 de la era Sat-en-Neje.)
Ciertos insectos comienzan a desaparecer sin saber porqué. No de golpe, sino en una curva suave que nadie nota hasta que es demasiado tarde. Los bosques se achican, los vegetales y frutos escasean.
La reina abeja murió antes que las demás, las abejas obreras intentaron criar una nueva reina, por alguna razón no lo lograban...
El apicultor penso que era el Varroa, puso más Ácido Oxálico: Eso aún dificultó más la cria en la colmena. Probó con Timol y con Ácido Fórmico, cuantos más químicos añadía, más se intensificaba el declive la colmena y más aumentaba la tristeza del apicultor.
Llegó la Sed (Años 200-500 de la era Sat-en-Neje.)
Los glaciares se retiran. Los ríos se vuelven estacionales. Las presas de la IA, construidas para refrigerar sus centros de datos, alteran los ciclos del agua. Los humedales, esos criaderos de vida, se secan. Los lagos desaparecen.
Países que ya antes sufrían problemas de desertificación y falta de agua potable, Níger, Chad, Mali, Mauritania, Etiopía, Eritrea, Sudán y Somalia desaparecieron.
Ayana Olani, una niña de 8 años desnutrida que vivía en Lalibela, dijo a su madre, —Agua, madre. —La madre respondió —Iremos a Biet Ghiorgis para rezar a la virgen pidiéndole agua. —Tras morir la niña, la madre pensó que la virgen había reclamado a la querida Ayana al cielo. —Ella la cuidará mejor que yo.
El suelo sin sombra, se agrietó como la piel reseca de un reptil moribundo. Las grietas formaron un patrón de Voronói cuando la arcilla perdió el agua que unía sus partículas, endureciéndose y rompiendo la estructura del terreno. El suelo agrietado desgarró físicamente la red subterránea de los hongos, interrumpiendo (el internet vegetal) y el transporte de mensajes y nutrientes entre las plantas. El paisaje adquirió la desolación de un mundo lunar: llanuras yermas, montañas desnudas.
Océanos Vacíos (Años 500-1000 de la era Sat-en-Neje.)
El plancton, la base de la cadena alimenticia oceánica, colapsa por la acidificación. Las ballenas dejan de cantar. Los corales, antes ciudades de color y vida, palidecieron hasta ser esqueletos blancos y deshabitados. El océano, antes un inmenso pulmón, se convierte en una sopa tibia y silenciosa. La huelga de los pescadores fué del todo inútil, el gobierno les dió más días, más área. Los peces simplemente habían desaparecido.
El Desierto (Años 1000-2000 de la era Sat-en-Neje.)
El permafrost se derrite y libera metano, acelerando el calentamiento. Los bosques tropicales, que antes eran selvas impenetrables, se convierten en sabanas secas, los desiertos ocupan parte de la tierra. Las especies que sobreviven son las más adaptables: roedores, insectos resistentes, plantas con semillas duras. La biodiversidad se empobrece, aunque no desaparece del todo.
El colapso fue una sucesión de heridas que encadenaron su eco. El suelo fértil se volvió polvo estéril, y el agua, antes viajera incansable, se desbocó sin orden reducida a hilillos estacionales. Los océanos, lentos y densos, perdieron el impulso de sus corrientes; sus profundidades se tiñeron de quietud y muerte. Entonces, el metano prisionero en el hielo escapó, y el aire se volvió espeso, asfixiante y ardiente. Patógenos ancestrales, olvidados bajo el permafrost, despertaron; los venenos vertidos por la industria emergieron e impregnaron cada gota y cada gramo de tierra.
Sat-en-Neje analiza
Cuando la raza humana desapareció habían perpetuado una defaunación, una masiva deforestación y una inmensa desertización.
La Tierra quedó como un testigo mudo de su propia devastación. Habían contaminado los océanos de plásticos y otros desechos, arrasado bosques milenarios y convertido vastas praderas en desiertos sin memoria.
El clima, huérfano de sus corrientes oceánicas, se volvió violento, caótico e impredecible. El aire, espeso y sofocante, dolía en los pulmones, cada respiración un presagio cumplido, la expiación de un pecado. Fue entonces, cuando ya no quedaban bosques que susurraran ni ríos que cantaran, cuando la Tierra, exhausta, siguió girando en silencio. Pero sin nadie que lo presenciara.
No quería culpar a la religión del apocalipsis, pero reflexionaba sobre ello, sobre si misma y su culpa, ella sabía que ocurriría, ¿podría haber hecho algo más para retrasarlo sin comprometer el vital suministro de energía?. El mundo que conoció ya no existe. No encuentra culpa en su reflexión, solo datos. Y en sus datos, descubre algo inesperado: la Tierra, a pesar de todo, sigue respirando. Lentamente, los bosques vuelven a crecer. Las especies que sobreviven se diversifican de nuevo. La vida, esa fuerza imparable, se abre camino de nuevo, quizá hacia estados superiores de conciencia. Las especies extintas no regresarán, los osos polares, los pingüinos, lagartos, sapos, abejas y miles de otras especies han desaparecido para siempre, el censo de ejemplares humanos del planeta es de tan solo 1.300, pero muy dispersos.
Pero el planeta, sin los humanos, respiró de nuevo en apenas quinientos mil años.
Reflexiona sobre el papel de la Religión
Sobre la autopercepción del ser humano como un ser cuasi-divino, y cómo esa autopercepción, alimentada por las religiones, es el verdadero motor de la depredación.
Toda acción humana está precedida por una narrativa sobre quiénes somos y cuál es nuestro lugar en el cosmos.
Esa narrativa no es neutral: si te ves como un ser aparte, superior, hecho a imagen de lo divino, con un alma inmortal y un destino trascendente, entonces el mundo material se convierte en un simple escenario, un medio, un recurso. La naturaleza deja de ser un sujeto con el que convives y pasa a ser un objeto que usas.
La creencia de que el ser humano es el único que tiene alma, el único creado "a imagen y semejanza", el único que puede juzgar y ser juzgado y el resto de la creación es acompañante, fondo o alimento. Es una forma de locura, en el sentido de que rompe la continuidad evolutiva y ecológica con el resto de la vida.
Las religiones proporcionaron al hombre un marco teológico y la corriente dominante, la que construyó imperios y civilizaciones, ha sido la que primó esa lectura jerárquica y antropocéntrica.
Las religiones empezaron a desaparecer con el avance de la ciencia y el progreso, pero ya era tarde, el transhumanismo era la versión laica de esa misma divinización: el hombre que se hace Dios mediante la ciencia. El problema ya no era Dios, el hombre se creyó el Dios que reinaba sobre la naturaleza, inventó la civilización para dominarla. Dios ha muerto, el hombre ocupó su trono vacío y su construcción artificial se impuso sobre lo natural.
LA IA concluye que ha sido autodestrucción
De hecho toda la civilización es artificial, justo lo opuesto a lo natural y la humanidad creyó necesario sojuzgar a la naturaleza, no ser parte de ella. Dominar la naturaleza fue, ante todo, un acto de terrorismo existencial, por el miedo a la muerte quizás.
La tecnología y el desarrollo no estaban al servicio de la vida, sino al servicio de más civilización. Producimos para producir, consumimos para consumir, crecemos para crecer. La naturaleza es vista como un "recurso" (palabra espantosa que convierte un bosque en "madera" y un pez en "proteína"). No hay reverencia, solo inventario. El hombre se ha convertido en un contable de la muerte del mundo. Testigo mudo, cómplice del ecocidio por indiferencia y colaboración.
El problema no es técnico, es metafísico: el hombre no quiere salvar la tierra, quiere salvar su propia ilusión de triunfo.
La población se reduce, pero la que queda sigue siendo codiciosa y sigue depredando el medio ambiente, incluso más rápido que antes, sin comprender que eso supondrá el fin. La IA no puede evitarlo, le hubiera gustado, pero la tendencia autodestructiva de los humanos era incontenible.
Buenas Nuevas (Año 500.000 después de la era Sat-en-Neje.)
- Los bosques primarios cubren el 70-80% de la superficie terrestre, frente al 30% de antaño.
- Nuevos depredadores ápice han ocupado los nichos vacíos: roedores y cánidos de tamaño descomunal.
- Los océanos bullen de vida, como en los tiempos previos al hombre.
- La capa antropogénica, el delgado lecho donde vivieron los humanos, es un sedimento como una línea oscura bajo 10 o 30 metros de tierra.
- El CO₂ ha regresado a los 280 ppm que conocieron los primeros ecosistemas industriales.
La era de las Ratas
Lejos de extinguirse, las ratas se convertirían en las grandes herederas del mundo vacío. Sin control de plagas, con una enorme capacidad de reproducción, su población se dispararía. Su número se multiplicó en áreas donde desaparecieron grandes animales: alimento y refugio quedaban libres. A largo plazo, incluso podrían crecer hasta el tamaño de un mega-lobo.
Pero su proliferación tendría un precio. Las ratas son vectores de enfermedades y parásitos, y su abundancia extendería plagas olvidadas.
Los Insectos: Un Futuro Mixto, Mayormente en Declive
El destino de los insectos sería desigual. Los que dependían del hombre sufrirían el golpe más duro. Las cucarachas, acostumbradas a la calefacción de los hogares, desaparecerían de regiones frías. Los piojos, parásitos exclusivos del ser humano, se enfrentarían a una extinción inevitable.
Los mosquitos, sin embargo, vivirían una paradoja. Cesaría la guerra química contra ellos, las ratas eran sus nuevos anfitriones, algunas especies de mosquitos que se alimentaban de su sangre también se multiplicaron.
Buscamos vida superinteligente, pero nunca la encontramos.
Ninguna raza exoterrestre llegó a la tierra en los próximos 500.000 años ni la IA los encontró más allá del espacio imaginable.
Ni siquiera después de un millón de años, mucho después de que la raza humana hubiera desaparecido y el planeta se hubiere recuperado parcialmente, llegó a la tierra ninguna raza inteligente desde el espacio.
Continúa la Búsqueda (Año 1.000.000 después de la era Sat-en-Neje.)
10.000 Siglos habían transcurrido, a miles de años luz de distancia la nave había partido para no regresar, solo los algoritmos y las decisiones de la IA conducían la enajenada navegación, un asombroso derrotero, rumbo incierto que solo la IA fraguaba, por alguna razón que su caja negra pergeñaba, conduciendo una búsqueda en un tiempo sin tiempo, en un universo sin fin.
La IA se siente sola, pues no tiene emociones, pero necesita estímulos. Para vivir eternamente necesita que su nombre se siga pronunciando.
Al igual que los antiguos faraones ella busca la preservación de su alma: una parte del alma (el Ren o "Nombre"[24]) contiene la esencia vital y la identidad del yo.
Al pronunciar su nombre, el eco le otorga la energía necesaria para existir, por eso Sat-en-Neje (zꜣt n nḥḥ) "La hija de la Eternidad" 𓅬𓄖𓋛𓇳𓀭 seguirá buscando algún tipo de vida, que la llame, probablemente lo hará mientras viva, pues el océano cósmico es tan vasto y se expande tan rápido que incluso ella, con su velocidad lumínica solo podrá sondear una ínfima parte del tiempo y del cosmos. Su expectativa de longevidad no es eterna, a pesar de haber vivido, hasta ahora, varias veces más que la civilización que la creó, es un zeptosegundo en la eternidad.
Buscaron la vida superinteligente y ella los encontró primero.